A sus 88 años, con un Oscar y más de 150 títulos en una carrera de más de seis décadas a sus espaldas, Morgan Freeman es uno de los rostros más icónicos de Hollywood. Ganador del premio más prestigioso por su trabajo como actor de reparto en la obra maestra de Clint Eastwood Million Dollar Baby, Freeman ha estado nominado hasta en cuatro ocasiones más (Invictus, Cadena perpetua, Paseando a Miss Daisy y El reportero en la calle 42) y en su carrera encontramos muchos otros títulos inconfundibles, como Se7en, la trilogía de El caballero Oscuro de Christopher Nolan, la saga Ahora me ves, Sin perdón o El caso Slevin entre un largo etcétera.
Un currículum incontestable en el que, sin embargo, podemos encontrar algún que otro título del que el actor no se siente especialmente orgulloso. Concretamente la película de Brian de Palma La hoguera de las vanidades de 1990, que Freeman coprotagonizó junto a Tom Hanks, Bruce Willis y Melanie Griffith.
Al principio, todo apuntaba a que se trataba de un proyecto de gran prestigio. Adaptación de la novela satírica homónima del aclamado éxito de ventas de Tom Wolfe, La hoguera de las vanidades estaba dirigida por el reconocido cineasta Brian de Palma y contaba con un elenco repleto de grandes nombres incluso en los papales secundarios. ¿Qué podía salir mal?
Sin embargo, La hoguera de las vanidades resultó ser un fracaso rotundo, recaudando tan solo 15,6 millones de dólares en todo el mundo frente a un presupuesto de unos 47 millones. Además, la crítica tampoco se había mostrado especialmente entusiasta con el filme, como demuestra la puntuación de tan solo un 15 % de reseñas positivas en el agregador de críticas Rotten Tomatoes.
Además, algunos de los actores involucrados también acabaron hablando negativamente de la película. Tom Hanks la calificó como una de las "peores películas jamás realizadas" y Bruce Willis lamentó públicamente su participación en el proyecto.
En una entrevista de 2014 con The Daily Beast, Morgan Freeman también criticó duramente La hoguera de las vanidades, admitiendo que estaría encantado si la película pudiera ser borrada de su filmografía. "Tuve una pesadilla terrible... no sé si debería decir cuál es". Luego confirmó que se trataba de La hoguera de las vanidades: "¡Esa es! Era uno de mis libros favoritos... Volvamos a hacerla, y ahora hagámoslo bien".
Durante una entrevista con Oprah, Tom Hanks también confesó que la consideraba "una de las peores películas jamás realizadas", aunque en su caso no se arrepentía: "Si no hubiera tenido esa experiencia, me habría perdido algo valioso. Esta película fue una tarea fascinante desde el principio. Era más grande que la vida y por alguna razón recibió mucha atención".