Ahora es una de las caras más reconocibles del cine español, pero cuando Fernando Tejero salió de su Córdoba natal para abrirse camino como actor los primeros años no fueron fáciles. Aún así, tuvo la oportunidad de matricularse en la prestigiosa escuela de interpretación Cristina Rota, donde inició algunas relaciones que acabarían abriéndole algunas puertas con el paso del tiempo. Sin ir más lejos, durante su tiempo en la escuela forjó una estrecha amistad con el cantante de El canto del loco Dani Martín y éste le ofreció alojarse con su familia.
En la escuela de Cristina Rota Fernando Tejero también conoció a Alberto San Juan y, a raíz de ese primer contacto, estrechó vínculos con el grupo teatral Animalario que le llevarían a conocer a la persona que le ofreció su primer gran papel: David Serrano le contrató para Días de fútbol y Tejero ganó el Goya a Mejor actor revelación, lo que le abrió del todo las puertas de la profesión.
También durante sus estudios de interpretación en Madrid, Fernando Tejero experimentó una absoluta liberación al hablar por primera vez de su homosexualidad: "Cuando vine a Madrid todavía venía dentro del armario, precintado y todo. Por aquel entonces ya había tenido novias, pobrecitas. Llegué a Madrid casi virgen y diciendo que era heterosexual", contó él mismo en el programa Transmite la SER. De hecho, hasta ese momento había intentado ocultarlo por todos los medios posibles: "A base de forzar la voz, practicando y actuando mucho, me quite la pluma. Yo tartamudeaba, de vez en cuando todavía me pasa. Lo hacía por no poderme expresar tal cual era".
El actor hablaría de ello más a fondo en una entrevista con Albert Espinosa para el programa El camino a casa de LaSexta, al explicar que su característica voz ronca es fruto era precisamente de eso: de haber forzado la voz para sufrir menos bullying.
Me quité la pluma yo solo, intentaba ser un macho y empecé a agravar la voz. Y luego con el tiempo, cuando empecé a tomar clases de voz para la profesión, me dijeron que tenía algún nódulo de rozar las cuerdas vocales, de forzar la voz
"Y esta voz "sabinera" que tengo ahora es de eso, de haberla impostado para que se dejasen de meter conmigo. Es una voz muy característica pero es consecuencia de eso, de mucho sufrimiento. Yo en esa época es que no quería ser homosexual", continuó.
El mismo año de Días de fútbol, 2003, Fernando Tejero recibió la oportunidad definitiva: ser Emilio Delgado, el icónico portero de la exitosa serie de televisión, ahora de culto, Aquí no hay quien viva. Un paso de gigante en su carrera que le abrió las puertas de papeles protagonistas y le permitió iniciar el camino de la estrella que es a día de hoy.