En 1979, un tal Johnny, un joven que quería ser músico a toda costa, dejó el instituto a los 16 años para convertirse en estrella del rock. Y casi lo consiguió: a los 17, empezó a tocar en un grupo de música llamado The Kids, cuyos miembros llegaron a ir a Los Angeles buscando un acuerdo discográfico y cambiándose el nombre a Six Gun Method. Al final, Johnny se casó con la hermana del cantante del grupo, acabaron rompiendo la banda antes de conseguir un acuerdo y... se divorció unos meses después. Un bala perdida, ¿no? Bueno. No tanto.
Canta a viva voz
Resulta que Johnny, que se había hecho colega de borracheras de un tal Nicolas Cage, acabó yendo de casualidad al casting de una nueva película de terror, acompañando a su amigo Jackie Earle Haley. Ya que estaba, hizo la prueba de cámara, donde fracasó absolutamente, sin parecerse en absoluto al personaje que pedía el guion (rubio, grande, futbolista). Sin embargo, le entró por los ojos a la hija del director, Wes Craven... y así es como Johnny Depp se estrenó en el cine como novio de la protagonista en Pesadilla en Elm Street.
Su vida cambió para siempre, claro, aunque él no quería: solo hacía trabajos de actor para pagarse sus bolos como músico. Tardó poco en convertirse en un ídolo adolescente de finales de los 80, sobre todo gracias a la serie 21 Jump Street. A partir de ahí trabajó con John Waters, Tim Burton o Lasse Halström, montando una filmografía de lo más interesante culminada por su papel de Jack Sparrow en Piratas del Caribe. Nada que no sepáis.
Quizá no sepáis, eso sí, que Depp es de los pocos personajes que han vuelto a Elm Street después de ser asesinados por Freddy. Fue en Pesadilla final: La muerte de Freddy, donde hace un cameo como presentador de las noticias. Mientras no deje que Freddy le de un abrazo...