¿Os acordáis de aquella época donde todo podía ser, de alguna manera, un crossover con Monstruoso? Pues, de alguna manera, Un lugar tranquilo se salvó, pero originalmente en Paramount estaban interesados en coger el concepto y convertirla en una película más de la saga. Por suerte, John Krasinski lo cogió a tiempo y la transformó en su propia franquicia: se encargó de co-guionizarla, dirigirla y protagonizarla, e incluso escogió a su mujer, Emily Blunt, para ser su pareja en la cinta. Todo queda en casa, al fin y al cabo.
No hagas ni un ruidito
Si lo piensas un poco, el propio concepto de Un lugar tranquilo no tiene ningún sentido, y menos aún cuanto más avanzan las películas: si el agua es una vulnerabilidad para los alienígenas, ¿por qué no ir a vivir al lado (o detrás de) una cascada, donde el ruido continuo acabe por abrumarles? ¿Y por qué no matarles con las ondas expansivas de sonido, si el gobierno tiene armas preparadas a tal efecto?
Sin embargo, hay una cosa que me lleva carcomiendo por dentro desde la primera entrega: ¿Cómo es posible que los periódicos pudieran imprimir números con titulares como "¡Es el sonido!"? Es imposible no solo escribir en un teclado sin que los monstruos no te escuchen y te maten... sino que encender las máquinas, imprimir el periódico y distribuirlo por Nueva York acabaría a todos los implicados de manera inmediata.
Paramount
La única posibilidad real sería que el ejército distribuyera el periódico desde helicópteros, y que estos se imprimieran en áreas rurales donde los monstruos no hubieran llegado todavía, pero es rizar el rizo de manera enorme. Y sí, lo siento mucho, pero ya no vas a poder pensar en otra cosa cuando vuelvas a ver la saga.