Daniel Lonces es un escritor de novelas de terror y misterio. Tiene una vida estable, éxito profesional, mujer e hijo. Sin embargo, todo esto dará un giro radical cuando, durante una pequeña prueba para una de sus novelas, quede atrapado en una silla de manera accidental sin poder liberarse. A partir de ese momento, lo que empieza como un accidente doméstico un tanto inusual desemboca en una espiral de angustia, supervivencia y deterioro psicológico.
Según Ángel de la Cruz, director y guionista de La silla —solo en cines el 29 de mayo—, un ‘thriller’ minimalista y angustioso que podemos relacionar con títulos como 127 horas o Buried, el filme “se adentra en los rincones más oscuros del ser humano, explorando los límites de la culpa, el remordimiento y la redención”. Además, la película “tiene suspense y provoca angustia” porque explora hasta dónde puede llegar una persona ante un accidente, sin poder salir de casa.
Toda la acción de la película, con sus ajustados 76 minutos, transcurre durante solo un fin de semana, en un contexto en el que el personaje no espera a nadie en casa y la urbanización en la que se encuentra está medio desierta. El protagonista, por tanto, no solo está atrapado en la silla, sino también en un entorno donde la ayuda no es fácil de encontrar, ni mucho menos.
La película está encabezada por Jaime Lorente (La casa de papel) y él es, prácticamente, el ‘one man show’ de la cinta, ofreciendo todo un ‘tour de force’ interpretativo. A él le acompañan nombres como los de Christina Ochoa (Blood Drive), Eva Rufo (La catedral del mar), Rodrigo Poisón (La gran familia española) y Alba de la Fuente (Asalto al Banco Central).
La silla funciona como un thriller de encierro, y también como una historia sobre lo frágil que puede ser una vida aparentemente controlada. Daniel lo tiene todo en la vida, pero un detalle mínimo puede hacer que todo vuele por los aires.
La silla de Ángel de la Cruz apuesta por conseguir mucho con apenas nada, reduciendo los elementos para aumentar la tensión. Un espacio cerrado, un protagonista aislado, una urbanización vacía y una situación que escala a niveles cada vez más insoportables.
La silla, recuerda, se estrena el próximo 29 de mayo, solo en cines.