Debutó hace 45 años en una película tan cutre que, cuando se hizo famoso, quiso comprar para destruirla. No lo consiguió
Randy Meeks
Randy Meeks
-Redactor de cine y series
Juntaletras acomodado, redactor con gato eterno en las piernas, tuitero irredento, millennial orgulloso a su pesar. Respira cine, cree que no hay película mejor que 'El crepúsculo de los dioses' pero en su colección de Blu-Ray no falta 'Super Mario Bros'. La de los 90.

Tiene dos Óscar y tres Globos e Oro, pero hay algo que nunca podrá tener: los derechos de esta bazofia de película que adquirió Troma y no está dispuesta a soltar. Mala suerte: siempre podrá enjuagarse las lágrimas con los billetes de 'Yellowstone'

A finales de los años 70, nadie se fijaba en ese muchacho que, en su veintena, estaba haciendo tours de las casas de los famosos en el típico autobús de Hollywood. Ni siquiera él imaginaba que estaría viviendo allí mismo poco después. Eso sí, Kevin Costner empezó su carrera con cierta mala pata: en 1978, tras años de intentar abrirse un hueco y conseguir oportunidades mientras daba clases de actuación y trabajaba de cualquier otra cosa, le dieron su primer papel en una película tan mala como ridícula: Sizzle Beach, USA.

Malibú
Malibú
1h 30min
Dirigida por Richard Brander
Con Terry Congie, Leslie Brander, Roselyn Royce

A fuego contra ella

Ante el fracaso de la cinta, volvió a reestrenarse tres años después del rodaje con otro título, Malibu Hot Summer (en España, simplemente, Malibú), y el eslogan "Tres amigas que encontraron carreras y la oferta más caliente de sus vidas". La película trataba sobre, efectivamente, tres amigas que alquilan una casa en la playa de Malibú mientras dan clases de montar a caballo, aunque su instructor les interesa más que el cabalo. ¿Y quién es ese instructor? Exacto: Costner.

Las críticas fueron demoledoras, calificándola como completamente inepta o carente de trama. De hecho, el actor tampoco estaba muy contento, porque tuvo que rodar una escena de sexo que aborreció de inicio a fin ("Su co-protagonista, Leslie Brander, era la esposa del director. Estaba en topless. Kevin no quería besarla, y tuvimos que darle una botella de vino para que lo hiciera", recuerda su productor). Así que, cuando se hizo famoso, lo primero que intentó fue comprar todos los derechos de la película para borrarla de la faz de la Tierra. Sin embargo, ay, Troma los había adquirido y, ante la insistencia de Costner, decidieron hacerle caso omiso.

Troma prometió que la escena no aparecería en ninguna distribución de la película, pero su director juró y perjuró que así sería. Obviamente, en todas las ediciones en formato doméstico que ha tenido la película posteriormente, Costner está en el centro del póster como si fuera el verdadero protagonista y no un simple secundario. ¡Y pensar que el único motivo por el que sale es porque estaba trabajando como miembro del equipo en el rodaje y confesó que quería intentar ser actor!

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