Clint Eastwood es uno de los grandes directores vivos. A lo largo de su carrera, ha ganado dos premios Oscar a Mejor director y Mejor película. La segunda tanda fue por Million Dollar Baby (2004). El primer doblete, por el wéstern Sin perdón (1992). Este último es considerado una de las obras maestras del género, pero si Eastwood hubiese hecho caso a la destructiva crítica que recibió sobre el guion, el filme nunca existiría.
El libreto de Sin perdón fue escrito por David Webb Peoples y llegó a manos de Eastwood en la década de los años 80. El cineasta quedó fascinado cuando lo leyó, lo compró y lo guardó en un cajón pensando, desde el principio, que sería el proyecto ideal para hacer un último wéstern. "Este sería un buen último wéstern por la naturaleza de la historia", pensó Eastwood, tal y como recordó en una masterclass celebrada durante el Festival de Cannes de 2017.
Aunque el cineasta lo tenía en su poder, pasaron diez años hasta que se puso manos a la obra con él. "Lo saqué del cajón, lo leí de nuevo y me gustó incluso más", contó. Pero, en parte, tardó tanto porque una de sus trabajadoras leyó el guion, lo odió y se lo dejó bien claro a través de una carta. Eastwood decidió enmarcarla y ponerla en su despacho. "Tuve una lectora que trabajaba para mí y que lo odió. Lo odió tanto que tengo su crítica enmarcada en la pared de mi despacho", contó en Cannes. "Pero a mí me encantó y disfruté mucho haciendo la película".
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La carta, de la que puedes ver una imagen sobre estas líneas, dice lo siguiente:
"Habríamos estado mucho mejor si no hubiéramos aceptado basura como esta obra de tan ínfima calidad. Carece por completo de personajes creíbles y bien construidos; está tan repleta de palabrotas que hasta un estibador se sonrojaría al pensar en usarlas y hace preguntarse si el escritor tenía algún vocabulario. Si eso es todo lo que sabe hacer, más le valdría volver a la escuela y aprender vocabulario básico, además de los principios fundamentales de la escritura dramática. Ni siquiera voy a intentar hacer un resumen decente de esta obra. No merece ni mi tiempo ni el tuyo.
He hojeado la mayor parte del guion, aunque sí leí las primeras cuarenta páginas. Pero esas primeras cuarenta páginas me produjeron tal repulsión que me cuesta incluso plasmar su esencia sobre el papel. En cualquier caso, para hacerlo lo más breve e indoloro posible: estamos en 1881, un hombre que mantiene relaciones con una prostituta se enfurece con ella, la insulta de todas las maneras posibles y después procede a acuchillarla, desfigurándole la cara y destrozándole el cuerpo, aunque la deja con vida. Luego, un grupo de sus amigos decide ir tras el hombre que la arruinó, y la historia se convierte en una persecución salpicada de interminables páginas de exposición. No sé cómo se resuelve la trama, y tampoco me importa. A ti tampoco te importaría".
Es realmente un insulto para esta compañía, que siempre ha mantenido unos estándares muy altos, haber aceptado siquiera un proyecto como este, que no merece ni tu tiempo ni el mío. No se me ocurre una sola cosa buena que decir de él. Salvo quizá una: deshazte de él CUANTO ANTES".
Sin perdón sigue a Will Munny, un pistolero retirado del Lejano Oeste que acepta un último encargo para vengar una injusticia. Eastwood da vida al protagonista, pero en el elenco también están Gene Hackman, Morgan Freeman y Richard Harris. El filme consiguió nueve nominaciones a los Oscar y ganó cuatro: además de Mejor película y Mejor director, también los de Mejor actor de reparto para Hackman y Mejor edición.