En 2013 llegó a los cines un remake que consiguió lo que muy pocas en la historia: estar a la altura del original. Y el original no era poca cosa: estamos hablando de una de las películas de terror más influyentes del género. El remake de Posesión infernal dirigido por el uruguayo Fede Álvarez despojaba al universo de la cinta original de Sam Raimi de todo el humor cartoonesco, entregándonos una historia brutal sobre adicciones, oscura y terrible.
13 años después, y tras la estupenda Posesión infernal: El despertar (que trasladaba la acción del campo a la ciudad) se estrena una nueva entrega, Posesión infernal: En llamas, devolviendo la saga al entorno rural, pero manteniendo el tono áspero, brutal y sangriento de su predecesora. Su estreno está previsto para el próximo 17 de julio, pero los miembros del Scream Club ya han podido verla en pantalla grande.
En Posesión infernal: En llamas, nos encontramos con el personaje de Alice, una mujer que acaba de perder a su marido y decide refugiarse en la aislada casa de campo de sus suegros para superar el duelo en compañía. Lo que empieza como una reunión de familia marcada por el dolor se convertirá paulatinamente en una pesadilla cuando los miembros de la familia comiencen a transformarse, uno tras otro, en los temibles Deadites, los característicos demonios de la saga. Alice tendrá que luchar por sobrevivir, mientras descubre que ciertos juramentos y promesas realizados en vida siguen teniendo consecuencias incluso después de la muerte.
El director de la cinta, Sébastien Vaniček (Vermin: La plaga), ha declarado que con esta nueva entrega quería que el espectador pudiera asistir a una experiencia plenamente terrorífica y dolorosa, más allá de la sangre y el gore, una experiencia tan intensa que dejará al espectador noqueado y exhausto.
No obstante, aunque las intenciones del director sean que su cinta vaya más allá del espectáculo gore, la película va a tener escenas de esas que se quedan en la retina durante mucho tiempo. De hecho, se ha acabado revelando que Vaniček tuvo que eliminar una escena muy extrema para poder estrenar en cines comerciales la película. Casi nada.
"Brutalidad en estado puro sin un segundo de respiro"
Como en las ocasiones anteriores, los miembros del Scream Club, nuestra comunidad de fans del terror, se reunieron en esta proyección especial para disfrutar al máximo del género y han dado su veredicto. La opinión unánime es clara: la película es sangrienta, violenta, gore y maravillosa.
"Brutalidad en estado puro sin un segundo de respiro", dice uno de los usuarios que asistió al evento. "Desde el primer minuto te tiene pendiente al máximo de cada escena. De las mejores de la saga", señala otro. "Dinámica, sangrienta, con buena dosis de impacto, bien hecha, con ese toque de humor que acompaña a la saga, aunque algo mas floja que su predecesora", apunta otro.
Hay algunas escenas que no se olvidan, como la del accidente de coche, que tuvo a más de uno mordiéndose las uñas. "La escena del coche me dejó los pelos de punta. Estaba muy bien realizada y me dio verdadera angustia y terror", ha compartido uno de los asistentes. La secuencia de la lucha dentro de la casa también marcó a más de uno: "La escena de la casa es de las mejores y el final del todo tras los créditos".
Aunque no hayas podido verla en el Scream Club, no pierdas de vista Posesión infernal: En llamas, uno de los más esperados estrenos de terror que llegará a los cines este 17 de julio. Un plan que cualquier fan del terror no querrá perderse.