Los malísimos resultados en taquilla de Vaiana están haciendo que muchos pronostiquen el fin de los remakes live-action de Disney. Sin embargo, no deja de ser una muestra más de la poca memoria que tenemos como espectadores: el año pasado, Lilo y Stitch superó los 1000 millones de dólares en taquilla, y otras obras como El rey león, Aladdin o La bella y la bestia han superado la cifra en la última década: cuatro películas en una década con estas cifras compensan los fracasos. Vamos, que tenemos remakes para rato.
Ojo: spoilers de Vaiana. Es básicamente lo mismo que la original, pero por si acaso...
Echando anclas
No creo que nadie se lleve las manos a la cabeza si digo que la nueva Vaiana es una copia a carboncillo de la anterior. Con menos riesgo hay menos peligro de que el público se enfade y compare... y, al fin y al cabo, si algo no está roto no necesita que nadie lo arregle. Así que, efectivamente, el final es el mismo que el de la película original: Vaiana devuelve el corazón de Te Fiti, salva al océano y vuelve a Motunui convertida en líder.
Sin embargo, la nueva película cierra el círculo del todo con una escena en la que vemos su coronación oficial como nueva líder de la tribu, antes de volver al mar acompañada por el resto de los habitantes de Motunui, un pequeño subrayado más o menos necesario. Y después, nada: te puedes levantar de la butaca e ir a casa, porque no hay post-créditos ni guiños finales de ningún tipo.
Durante los créditos suena, eso sí, la única nueva canción original de Vaiana, Along the way, creada por Lin-Manuel Miranda y que cantan Auliʻi Cravalho, Catherine Laga'aia y Dwayne Johnson. No es lo suficiente como para no considerar la película una mera fotocopia, pero algo es algo.