"Unos abdominales marcados como las calles empedradas de una ciudad, un pecho como una armadura de la NFL, bíceps del tamaño de balones de baloncesto y grasa subcutánea como un pañuelo de papel Kleenex". ¿Te suena a Tom Cruise? Probablemente no, porque esa es la definición que Lee Child daba de su personaje estrella, Jack Reacher, una mole de casi dos metros y más de 100 kilos de puro músculo que, definitivamente, no pegaba nada con el actor elegido para interpretarla. Lo curioso es que, en un corto periodo de tiempo, no fue el único personaje al que Cruise no se parecía ni queriendo.
Cruise el no-camaleón
En 2012, Tom Cruise estaba empezando a salir de la peor etapa de su vida, haciendo literalmente de todo: desde el absurdo rockero de Rock of Ages hasta el mítico Les Grossman de Tropic Thunder. Sin embargo, en su retorno a la acción no quería que pareciese de nuevo una parodia de sí mismo: en Jack Reacher es Tom Cruise, sin más. Eso sí, el autor de las novelas no se enfadó, sino que se resignó, afirmando "Con otro actor tendrías el 100% de la altura pero solo el 90% de Reacher. Con Tom tienes el 100% de Reacher con el 90% de la altura". Se nota que aún no conocía a Alan Ritchson.
Los fans le atacaron por todos los lados, pero eso no impidió que Cruise volviera a interpretar poco después a un personaje con el que no tenía nada que ver: Barry Seal. Claro, que Seal no tenía fans precisamente, pero basta decir que sus compañeros le llamaban "El Gordo" porque pesaba 130 kilos y estaba tremendamente obeso. De hecho, murió a los 46 años, y Cruise tenía 55 mientras rodaba la película... Y claramente estaba en mejor forma que él.
Universal
Aunque Cruise suele darlo todo en sus papeles, nunca se ha arrepentido de estos dos. De hecho, hace no tanto anunció que tenía ideas para la tercera entrega de Jack Reacher, a pesar del éxito de la serie televisiva y que claramente se parece lo que un huevo a una castaña. Un espíritu indomable.