Es difícil imaginar el cine de los 80 y 90 sin Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone. Ambos representan toda una ola de cine de acción que triunfó en Hollywood en aquella época y continúan siendo referentes aunque hayan pasado ya tres décadas. Aunque para nosotros su convivencia en nuestras pantallas era perfectamente posible, ellos no lo veían así y vivieron en una competición constante durante mucho tiempo, sobre todo cuando no estaban en igualdad de condiciones.
A día de hoy toda esa necesidad de sobresalir ya ha quedado atrás y a finales del año pasado se encontraron en el especial de TMZ, 'Arnold And Sly…The Truth Is Out'. Fue una oportunidad única para presenciar de primera mano cómo el choque de titanes se ha transformado en una bonita amistad.
Todo comenzó por un ramo de flores
Cuando eran jóvenes y estaban recién llegados a la fama, Schwarzenegger y Stallone luchaban por los mismos papeles, de ahí que sintieran la necesidad de superar al otro en todo: taquilla, salarios y personajes. Arnold confiesa que al principio se sentía frustrado porque el salario de Sly era diez veces mayor (cuando Sly ganaba 2 millones, Arnold ganaba 200.000). Cuando Sly alcanzó el récord histórico de 10 millones de dólares por película, Arnold estaba obsesionado con alcanzarlo.
El comienzo oficial del conflicto entre ambos comenzó cuando Rocky ganó el Globo de Oro a Mejor película en 1977. Schwarzenegger, frustrado por la victoria de su oponente, tiró un ramo de flores a la mesa donde se encontraba el italoamericano. Stallone lo interpretó como un reto y, desde ese momento, se propuso superarle. Lo curioso es que esa misma noche Schwarzenegger ganó el Globo de Oro a las Nueva estrella del año por su papel en la película Stay Hungry, así que, en realidad, los dos habían ganado.
Sus ganas de ser mejor que el otro les llevó a llevar su cuerpo al extremo con tal de conseguir mejores números que su contrincante.
Era como: 'bueno, ¿cuál era tu grasa corporal?'. Y yo estaba en un 7%, y el otro decía que estaba en un 10%, así que se convirtió en una competencia con el cuerpo
La rivalidad física entre ellos tuvo su momento cumbre cuando, por pura casualidad, ambos terminaron en camillas en el mismo hospital y al mismo tiempo esperando para ser operados del hombro. Después de años y confrontación, la relación entre ellos llegó a un punto de admiración. Mientras que Arnold aprecia la sensibilidad de Sly al escribir y actuar, Stallone cree que el austriaco tiene una gran mente organizada y no se deja llevar por su temperamento, como le pasa a él.