David Cronenberg escribía el guion de esta película cada mañana antes de ir al rodaje: había tanto caos que el primer día no filmaron nada y hubo un accidente que marcó al equipo
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Se apresuraron en entrar en producción para poder recibir beneficios fiscales, pero esto hizo que se convirtiera en uno de los proyectos más complicados del director de terror

Manson Internacional
Por Sara Heredia

Entre 1975 y 1982, el gobierno de Canadá mantuvo una política muy beneficiosa para las producciones cinematográficas de su país. Los inversores podían deducir el 100% de su inversión en largometrajes canadienses de sus ingresos imponibles. Esto hizo que muchos rodajes salieran adelante y, aunque la mayoría de ellos fueron un fracaso estrepitoso, David Cronenberg fue uno de los beneficiados a los que le salió bien el asunto. Y eso que en un principio parecía que iba a ser un fracaso épico.

Para rodar Scanners, la séptima película del genio del terror, Cronenberg apresuró el inicio de la producción para poder entrar en esa política de fines fiscales. Fue el peor error que pudo haber cometido porque dio comienzo el rodaje sin un guion terminado.

Scanners trata la historia de Cameron Vale, un scanner indigente y torturado por el bombardeo incesante de los pensamientos ajenos. Su vida cambia cuando es capturado por ConSec, una corporación de seguridad y armamento. Allí, el científico Paul Ruth le administra Efemerol —un fármaco que acalla el «ruido» mental— y lo entrena para controlar sus poderes. La misión de Vale es rastrear y detener a Darryl Revok, un sanguinario scanner rebelde que lidera una guerra encubierta para masacrar a los humanos comunes y a cualquier scanner que se oponga a su causa.

Un rodaje "agotador" y cero coordinación

El inicio fue tan acelerado que Cronenberg pasaba las mañanas escribiendo el guion antes de irse a rodar con el equipo. "Fue físicamente agotador. Trabajos muy duros y larguísimos… También fue muy exigente porque teníamos muy poco tiempo de preproducción. Era mi mayor presupuesto, mi rodaje más largo -al final duró unas nueve semanas-, pero solo tuve unas dos semanas para toda la preproducción, lo cual es ridículo. Y solo había escrito un primer borrador del guion, que me llevó tres semanas. Eso significaba que muchas cosas no estaban bien coordinadas", declaró el director a Fangoria.

El primer día, de hecho, según recoge Cronenberg on Cronenberg, fue "el más desastroso" de la vida del director hasta el momento. No tenían nada con lo que filmar, fruto del caos organizativo de la producción. A esto hay que sumar que se produjo un accidente al lado de la autopista en la que estaban rodando donde dos personas fallecieron. No fue su responsabilidad, pero les dejó marcados. "Fue horrible. Todos estaban asustados y abrumados. No fuimos responsables, pero si no hubiésemos estado ahí nada de eso habría ocurrido. Fue desolador. Todo porque debíamos iniciar el rodaje. Eso fue la causa de todo”, rememora.

La película no fue muy bien recibida por la crítica, pero pudo competir en la taquilla internacional y sirvió como puerta de entrada para el terror corporal que tan bien se le da al director. "La película en sí fue innovadora, pero no me di cuenta en ese momento. Tenía fe en David. Intuía su inteligencia y sé por experiencia propia que las cosas buenas requieren tiempo para comprenderse", declaró el actor Stephen Lack a Film Comment.

Sara Heredia
Sara Heredia
-Redactora jefe SensaCine
Cargada con una mente abierta y mucha curiosidad, explora cualquier documental, película, serie y miniserie que empiece a hacer ruido.
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