Michael Caine es uno de los actores de mejor reputación de la historia del cine inglés, aunque no se ha cortado en el pasado de reconocer que hay trabajos que ha hecho únicamente por dinero. Muy recordada es la entrevista que hizo tras protagonizar Tiburón, la venganza, donde admite que lo único que recuerda de ella es la casa que se compró con su sueldo.
El actor se crio en una familia pobre, con su madre limpiando casas casi toda su vida para poder mantener a sus dos hijos, sobre todo en tiempos de guerra. Para alejarlo de los horrores de los bombardeos, Michael fue enviado por su madre a una familia de acogida que abusó de él de manera terrible. Al enterarse, su progenitora viajó hasta allí y atacó a los que hicieron daño a su hijo, y lo sacó de allí de inmediato.
Trabajar por una madre
Caine siempre estuvo eternamente agradecido a su madre y todo lo que trabajo por ellos para que, algún día, no tuvieran que recorrer su mismo camino. Ciertamente no fue el caso, ya que Michael alcanzó la fama de manera temprana como intérprete al protagonizar épicas producciones como Zoulou.
Esos primeros trabajos le catapultaron a la fama rápidamente, y lo aprovechó para recibir una buena compensación y poder sostener así a su familia. Un día fue especialmente memorable en su carrera, que es cuando cobró su primer millón de libras por protagonizar una película. Tuvo claro a quién se lo iba a contar.
“Un charlatán pomposo, un maestro de la irrelevancia”: Esta estrella de 'Harry Potter' odiaba a Michael Caine con toda su almaCuando consiguió cerrar el acuerdo millonario, Michael le contó a su madre que iba a cobrar un millón por una única película. Al no haber estado cerca nunca de semejante cantidad de dinero, ella sólo pudo preguntar: “¿Eso cuánto es?”. Caine respondió sonriendo que “significa, madre, nunca más tendrás que volver a trabajar. Nunca jamás”.