Mientras muchos cineastas reciben muchas críticas por las libertades creativas que se toman con las obras que adaptan o los periodos que recrean, valiéndose de la faceta artística para justificar las decisiones, hay un director dispuesto a pelear por la precisión en todos los aspectos. Desde los vestuarios a cómo hablan los personajes.
Robert Eggers no es sólo un maestro del terror ya consolidado tras películas como La bruja, El faro o Nosferatu, sino que impone una atención al detalle histórico impresionante. Ya no es sólo asegurarse de que lo que se ve en pantalla es apropiado para la época, sino que también adapta sus diálogos para que sean los que hablaban en aquel periodo.
Precisión licántropa
No ha querido descuidarse tampoco con su próxima pesadilla, que se llama Licántropo y veremos en cines el 8 de enero de 2027. Eggers ha trabajado de nuevo con su co-guionista Sjón para elaborar una fantasía libre e imaginativa, pero anclada también en un periodo concreto como la Inglaterra del siglo XIV.
Para no dejar nada al azar, se hizo un estudio exhaustivo para adaptar todos los diálogos al Inglés medio, una expresión popular primigenia de los reinos de Inglaterra y parte de Escocia y Gales de la época medieval. Para asegurarse de que el trabajo era correcto, el director pidió a dos académicos que revisasen el diálogo.
Ninguna de las películas de este director baja del 85% de puntuación: comienza la cuenta atrás para su nueva y visceral películaTal y como ha expresado Eggers en entrevistas con Esquire y algunas charlas para promocionar Licántropo, él y Sjón “colaboramos con dos profesores de Oxford” para analizar que fuera apropiado y también legible para el público moderno. El cineasta recuerda cómo recibía comentarios como “esto es demasiado latino o demasiado francés” que había que cambiar porque “una persona de clase baja no sabría esa palabra”. Todo con el afán de tener la película de terror más perfeccionista del año.