Cuando el público vio por primera vez a Gollum, se volvió loco. Nadie había hecho nada parecido, y era tan realista que incluso se rumoreó que iban a nominar a Andy Serkis al Óscar... o al propio Gollum, como si fuera una criatura aparte. Así de revolucionario e increíble fue para la época: la voz de Serkis diciendo "Mi tessssoro" marcó época, y fue tan definitoria para la cultura pop que incluso ahora se han puesto a rodar un spin-off basado en el personaje. Sin embargo, su creación fue mucho más casera de lo que uno podría creer.
Mi tesssoro, mi ssssalón
Cuando Peter Jackson y su equipo se pusieron manos a la obra con la difícil tarea de editar El señor de los anillos, se dieron cuenta de que no habían grabado un momento clave: la reacción de Gollum fuera del túnel de Ella-Laraña, cuando la criatura se da cuenta de que Frodo quiere destruir el anillo. Imagina el caos: aunque ahora se podría hacer con CGI, en aquel entonces necesitaban sí o sí la reacción visual de Serkis.
Así que Jackson, ni corto ni perezoso, le llamó para que fuera a su casa y grabaron la escena en su salón. No hizo falta alquilar un plató: había prisa, así que Serkis se situó sobre la alfombra del director y empezó a grabarle haciendo diferentes gestos y muecas. Suficiente para la siguiente parte del montaje: volcarlo en Avid y ajustar así la reacción facial del personaje. Todo salió bien, efectivamente.
El de El señor de los anillos fue un rodaje épico en montañas, con gigantescos decorados y un reparto de élite trabajando mano a mano durante un año... y nadie esperaba que rodaría sus últimas escenas sobre la alfombra del salón de Jackson. Eso sí, no nos dimos cuenta en ningún momento: la magia del Anillo Único.