Superman Lives
Por entonces, Kevin Smith era un director de gran relevancia gracias a los éxitos de Clerks y Persiguiendo a Amy, y su pasión por el personaje era un secreto a voces. Así pues, cuando aseguró a los productores que el guión de Superman Reborn era "terrible", éstos se lo tomaron muy en serio, pensando que su opinión sería compartida por los demás fans y el filme supondría un gran fracaso. La solución, llegados a este punto, pasó por encargarle a Smith la redacción de un nuevo guión.
El cual, eso sí, debería plegarse a varias condiciones. Tal y como podemos ver en el documental The Death of Superman Lives. What Happened?, algunas de ellas eran que Superman vestiría un traje totalmente negro y no podría volar, mientras que tendría que haber una secuencia con arañas gigantes involucradas, otra con osos polares en la Fortaleza de la Soledad, y cierto momento en el que el recién incorporado personaje de Lex Luthor recibiría como regalo un perro del espacio -la idea era que su muñeco granjeara grandes beneficios en materia de 'merchandising'. Por alguna razón, Smith no se mostró muy conforme con estas directrices.
Y, sin embargo, se las apañó para construir un guión medianamente coherente, en el cual aparecían tanto Deadshot como Batman. Con el libreto concluido, Warner procedió a buscar director, pensando inicialmente en Robert Rodriguez, pero acabó por volver a confiar en Tim Burton tras su exitoso tratamiento del Caballero Oscuro. Nicolas Cage, gran amante del personaje, interpretaría al Hombre de Acero, al frente de un reparto en el que encontraríamos a Kevin Spacey como Lex Luthor -años después, sí llegaría a interpretarlo-, a Chris Rock como Jimmy Olsen y a Jack Nicholson como Brainiac, mientras que tanto Sandra Bullock como Courteney Cox eran tanteadas para el papel de Lois Lane.
A Burton no le gustaba lo más mínimo el guión de Smith, por lo que recurrió a Wesley Strick (Batman vuelve) para que lo reescribiera, y en esta nueva versión sólo permaneció intacta la idea de la muerte del Hombre de Acero, mientras el responsable de Dogma era despedido. Queriendo diferenciar Superman Lives de los filmes del Caballero Oscuro, Burton se empeñó en rodar todas las escenas a la luz del día y agrandó el presupuesto a más de 190 millones... a lo que habría que sumar el astronómico sueldo del mismo director y Nicolas Cage, cuyo contrato les permitía cobrar aunque el filme no llegara a rodarse nunca. Dado que por esa época Warner sufrió dos fracasos económicos tan grandes como Mensajero del futuro y Esfera, el estudio pensó que lo mejor sería dejar aparcado el proyecto.