Kane en Alien. El octavo pasajero (Ridley Scott, 1979)
Siguiendo con sustos míticos de la historia del cine, es inexcusable hablar de Alien, y de la escena en la que el xenomorfo fue presentado por primera vez al gran público. El elegido para traerlo al mundo era un John Hurt que quedaría tan marcado por este momento que años después se parodiaría a sí mismo en La loca historia de las galaxias, pero que antes protagonizaría uno de los momentos clave del cine de terror y ciencia ficción, no sólo por el miedo que provocaba, sino también por la angustia y el asco inducidos por un acusado 'gore'.
20th Century Fox
La escena funciona tan bien gracias a lo realista de las recciones de los personajes -con ese Hurt que ya empieza a inquietarnos gimiendo que le duele mucho la tripa- y, sobre todo, gracias a los efectos especiales y el corpóreo diseño del alien, que según surje del cuerpo reventado de Kane lanza inquietantes sollozos como si fuera un recién nacido. Que, al fin y al cabo, lo es.
Zod en El hombre de acero (Zack Snyder, 2013)
Vale, no es que fuera muy sorprendente la perspectiva de que el villano de un film de superhéroes acabara muerto -el género no se distingue precisamente por el ánimo pacífico de sus personajes-, pero sí lo fue en 2013 al tratarse del mismo héroe quien le daba muerte y, sobre todo, si este héroe era Superman (Henry Cavill).
Warner Bros. Pictures
El hecho de que éste al final matara personalmente a Zod (Michael Shannon) con sus propias manos no desentonaba en absoluto con el aura oscura y trágica del film de Zack Snyder, pero sí lo hacía con décadas y décadas de historia del personaje, en general llena de variaciones, pero siempre siendo común una característica: Superman no mataba. Por eso nadie se esperó que el villano fuera derrotado así, y por eso cientos de fans criticaron la decisión de Snyder.