Si has visto Los Soprano, seguramente recuerdes a Furio Giunta, un gángster italiano al servicio de Tony Soprano (James Gandolfini) que apareció por primera vez en la segunda entrega de la mítica serie y que se mantuvo en la tercera y cuarta temporada. El encargado de darle vida fue Federico Castellucio, un actor y artista visual ítalo-estadounidense al que después de la ficción hemos seguido viendo en numerosos proyectos, habitualmente de carácter independiente, pero que ha compatibilizado su trabajo con su profesión de artista.
El pasado año 2014, su condición de de coleccionista y gran experto en Historia del arte fue objeto de una gran notoriedad pública cuando se supo que había detectado una obra de arte perdida en una subasta. Años antes, en 2010, Castellucio había acudido a una casa de subastas en Frankfurt (Alemania) y se fijó en una pintura que representaba a San Sebastián, casi desnudo y mirando al cielo sangrando por una herida de flecha. La obra estaba mal catalogada como una obra anónima del siglo XVIII, pero el actor pensó que podría tratarse de un error y la compró. Pagó por ella 68.000 dólares.
Ya entonces Federico Castelluccio sospechaba que la pintura que estaba adquiriendo podía tratarse de una obra perdida del maestro barroco italiano Guercino, así que invirtió otros 72.000 dólares para llevar a cabo tanto una restauración profesional como diversos estudios científicos, incluidos rayos X y análisis de pigmentos que ayudaran en el proceso de autenticación.
Federico Castelluccio Collection
En 2014 se supo que no estaba equivocado cuando varios medios, como Page Six, se hicieron eco de la noticia y compartieron el hallazgo del actor y su proceso hasta llegar a la corroboración de que había encontrado un original de Guercino. Una obra de arte de principios de la década de 1630 cuya estimación ascendió a nada más y nada menos que 10 millones de dólares.
Ese mismo año, Castelluccio mostró la pintura en una muestra de retratos de San Sebastián en un castillo cerca de Turín (Italia) uy al año siguiente volvió a hacerlo en la primera exhibición de su colección en Estados Unidos, en el Museo de Arte de la Universidad de Princeton.
Según publicó entonces The New York Times, expertos en Guercino, entre ellos David Stone, profesor de la Universidad de Delaware, y Nicholas Turner, historiador de arte independiente, han autenticado la pieza, mientras que Castelluccio se mostró encantado de que la sorprendente historia haya ayudado a que la gente se interese por Guercino: "De repente, este extraño nombre, Guercino, está surgiendo en la mente de la gente".