Si alguna vez has viajado en la línea 1 del Metro de Madrid, seguro que te has fijado en que, en un momento del recorrido, entre las estaciones de Iglesia y Bilbao, puede verse una estación fantasma que existió en el pasado pero que ahora está abandonada. Es la antigua estación de Chamberí, clausurada en 1966 y que hace casi dos décadas funciona como un Museo que puede visitarse.
Sin embargo, hay otros rincones escondidos y abandonados en las profundidades del Metro de Madrid de las que no tenemos ninguna constancia, como el pasillo fantasmagórico que antiguamente unía las estaciones de Noviciado y Plaza de España para ayudar a la transición entre distintas líneas y que quedó cerrado al público en 1978.
Ese túnel, ahora descrito como "una cápsula del tiempo" y un escenario digno de una película de terror por su imagen destartalada, fue elegido para el rodaje de una escena de la tercera temporada de The Walking Dead: Daryl Dixon.
El antiguo pasillo de Noviciado y la estación de Plaza de España se transformaron en "territorio walker", como comparte la propia página oficial de Metro, que ya ha acogido numerosos rodajes en varios de sus emplazamientos a lo largo de su historia.
El pasillo abandonado que es reflejo de la España que fuimos
La historia de este pasillo abandonado resulta de lo más interesante, como recuerdan en un detallado artículo publicado por El Debate tras haber tenido acceso al mismo en la compañía de Álvaro Ruiz, responsable del Patrimonio Histórico de Metro de Madrid. El pasillo se habilitó a mediados del siglo XX para facilitar transbordos y lo recorrían miles de pasajeros al día, pero a medida que el Metro y las líneas cambiaron y las conexiones se hicieron más fáciles, el pasillo dejó de ser necesario y fue cerrado al público en 1978.
Sin embargo, no quedó inutilizado, sino que se convirtió en un centro logístico para el personal de seguridad privada hasta que fue cerrado por completo en los años 90. Las taquillas, duchas, servicios y resto de infraestructura que se colocó entonces sigue estando allí y también los objetos de los trabajadores y de Metro, como calendarios, planos antiguos, carteles. "Guarda las reliquias de la época", apunta Álvaro Ruiz a El Debate en referencia a los posters futbolísticos o una foto de Sabrina. "No deja de ser curioso que todos esos elementos hayan sobrevivido juntos aquí abajo. Es un reflejo de la España que éramos. Los trabajadores de aquella época traían sus pasiones y sus ideologías a este rincón donde empezaban el turno".
Sabiendo todo esto nos resulta una pena saber que no está abierto al público, como la Estación de Chamberí, así que su aparición en The Walking Dead: Daryl Dixon fue una buenísima noticia, aunque pasase desapercibido para la mayoría de espectadores y madrileños hasta que el asunto se ha hecho viral.