A raíz del movimiento #MeToo se creó la figura del coordinador de escenas íntimas, una figura que se asegura de que haya pleno consentimiento y comodidad de los actores implicados en una escena de sexo o desnudez.
Una figura que, a tenor de lo dicho por Ruth Wilson tras su abrupta salida de la serie The Affair, no funcionó todo lo bien que debería. La serie, protagonizada por la propia Ruth Wilson y Dominic West trata sobre un escritor y profesor de instituto casado y padre de cuatro hijos que comienza una relación extramatrimonial con Allison, una mujer que intenta recuperar la normalidad en su vida tras sufrir una tragedia.
Fue en 2018 cuando Wilson pilló desprevenidos a los fans de la serie cuando anunció que la abandonaba para siempre. Y no fue hasta casi dos años después que la actriz comunicara públicamente las razones, durante las diferentes ruedas de prensa para la promoción de su siguiente película.
Eran numerosos los medios que, insistentemente, le preguntaban a la actriz por su repentina decisión de abandonar un papel por el que había llegado a ganar un Emmy. Ella siempre contestaba lo mismo: "No se trata de igualdad salarial, ni de otros trabajos, [pero] realmente no tengo permitido hablar de ello".
"Frustración constante con la desnudez"
The Hollywood Reporter contactó con numerosos de los implicados en la salida de Wilson y muchos decían que ella estaba sujeta a un acuerdo de confidencialidad y que necesitaba salir de la serie "debido a la frustración constante con la desnudez que se le exigía, las fricciones con [Sara] Treem [productora] sobre la dirección de su personaje y lo que finalmente sintió que era un ambiente de trabajo hostil".
Al principio, Wilson entendía que un drama para adultos como The Affair, con escenas de sexo, iba a involucrar el tener que desnudarse; posteriormente, se mostró descontenta "con la frecuencia y naturaleza de ciertas escenas de desnudos". Fuentes anónimas afirman que "a Wilson se le pedía con frecuencia que se desnudara en escenas donde no parecía haber una justificación creativa clara para la desnudez, más allá de que fuera 'excitante'".
Showtime
"Las fuentes afirman que Wilson expresó sus preocupaciones repetidamente, solo para recibir rechazo y ser tachada de 'difícil'", se asegura en el artículo de The Hollywood Reporter. Según otras fuentes, la productora ejecutiva Sarah Treem "tuvo una total falta de sensibilidad para comprender la situación en la que colocaba a los actores".
Una y otra vez, presencié cómo Sarah Treem intentaba persuadir a los actores para que se desnudaran, incluso si se sentían incómodos o no estaban obligados contractualmente a ello
Según esta persona, esa persuasión consistía en presionar a las actrices diciéndoles: "Todos te estamos esperando" o "Estás guapísima", para aliviar cualquier inseguridad que pudieran tener. "Son cosas que uno esperaría de un hombre de los años 50", comenta la fuente, "El ambiente era muy tóxico".
Treem niega haber presionado alguna vez a los intérpretes. "Jamás le diría esas cosas a un actor. Esa no es mi forma de ser. No soy una persona manipuladora y siempre he sido feminista", afirma, y añade que "hizo todo lo posible para que [Wilson] se sintiera cómoda con estas escenas".