No deja de ser sorprendente que en la primera temporada de Yo y el mundo, la mítica serie de los 90, Cory y Topanga no estuvieran destinados a ser pareja. De hecho, Danielle Fishel, que interpretaba a la niña, fue considerada una actriz invitada y su personalidad era totalmente distinta a la que mostraría el resto de la serie: en aquellos primeros episodios, Topanga era una marginada, hippie y vegetariana que se encontraba a gusto con su estatus de niña rara. Pero claro, cuando los productores vieron la química que tenía con el protagonista la hicieron fija y la convirtieron en una chica adolescente popular. Y no fue su único cambio, desde luego.
Yo y los cambios
Es bien sabido que la hermana de Cory, Morgan, cambió de actriz tras la temporada 2: pasó de ser Lily Nicksay a Lindsay Ridgeway, y cuando por fin volvió a mediados de las temporada 3, no lo hizo sin bromas meta al respecto. El personaje cambió de personalidad, de edad y de cara, y el cambio no fue casualidad: aparentemente, Nicksay se había cansado de actuar y sufría demasiada presión para una niña tan pequeña, así que se apartó de los focos durante un tiempo (aunque volvió a la franquicia en el episodio final de Riley y el mundo).
Sin embargo, ningún cambio fue tan descarado como el de los padres de Topanga. Su padre, Jedidiah, estuvo interpretado a lo largo de las temporadas por tres actores distintos: Peter Tork, Michael McKean y Mark Harelik. Por su parte, la madre, Rhiannon, tuvo a dos intérpretes: Annette O'Toole y Marcia Cross. Y sí, la consistencia de las series no era su fuerte antes del streaming, pero incluso esto era demasiado.
ABC
Y es que con cada nuevo actor llegaba también un cambio en su personalidad: el padre pasó de ser un hippy amable a alguien estricto y, finalmente, un hombre que engañaba a su mujer y solo miraba por sí mismo. Cada guionista quería dar su propio giro a la familia de Topanga y el resultado era que los fans de la época nos preguntamos en todo momento por qué no se decidían de una vez por todas. El streaming, definitivamente, tiene sus cosas buenas.