Akira Toriyama pensó que era una "estupidez", pero terminó cambiando la vida de miles de niños: El verdadero y perezoso motivo por el que Arale lleva gafas
Randy Meeks
Randy Meeks
-Redactor de cine y series
Juntaletras acomodado, redactor con gato eterno en las piernas, tuitero irredento, millennial orgulloso a su pesar. Respira cine, cree que no hay película mejor que 'El crepúsculo de los dioses' pero en su colección de Blu-Ray no falta 'Super Mario Bros'. La de los 90.

Al margen de su "¡Hoyoyo!", el rasgo más conocido de Arale es, sin duda alguna, sus gafas. Y eso que a Akira Toriyama le parecía una absoluta estupidez que hizo solo para diferenciarse del resto de sus diseños

Aunque los fans más acérrimos de Dragon Ball se enfaden al escuchar esto, la mejor serie de Akira Toriyama no tenía a Goku como protagonista, sino a la joven Arale, una niña robot que habitaba en Villa Pingüino y que durante 236 capítulos revolucionó el manga de comedia a base de tonterías, humor escatológico y el absurdo que el autor quiso llevar a la primera etapa de Dragon Ball, antes de dejarse llevar por las peleas constantes. Y lo más curioso es que Arale estuvo a punto de no ser ni tan lejanamente carismática como lo fue en Dr. Slump.

Dr. Slump
Dr. Slump
Fecha de estreno 1981-04-09
Series : Dr. Slump
Con Mami Koyama
Usuarios
3,0

¡Ncha! ¡Unas gafas!

De hecho, Toriyama lo que quería era hacer un manga con un doctor como protagonista, Senbei Norimaki, y que su "hija robot" saliera tan solo en un capítulo (de hecho, primero quiso que fuera un robot gigantesco, pero se le hacía imposible meterlo en las viñetas). Sin embargo, sus editores se apostaron con él que la protagonista de Dr. Slump tenía que ser Arale. Para la apuesta, Toriyama crearía un manga para participar en la encuesta mensual de la revista Shonen Jump, y si quedaba cuarto o peor, podría desembarazarse de la niña tras el primer capítulo. Quedó tercero, y el resto es historia.

Sin embargo, Toriyama no estaba dispuesto a dibujarle las gafas todo el rato porque, al fin y al cabo... ¿Para qué necesitaría gafas un robot? Le parecía una estupidez (literalmente), pero sirvió para diferenciarla del resto de sus diseños, que siempre le salían iguales. Inicialmente, las gafas eran un simple chiste que el autor odiaba dibujar, pero ya no pudo librarse de ellas porque se convirtieron en uno de sus elementos más reconocibles. Así que, efectivamente, no le quedó otra que aguantarse y seguir haciéndolas una y otra vez.

Fuji TV

Sin embargo, más adelante agradeció haber seguido con el diseño original, porque tuvo un fuerte impacto en la vida de los niños japoneses, ya que en aquel entonces no era habitual que los héroes de los mangas tuvieran gafas. Multitud de chavales y chavalas de Japón acabaron mandándole cartas afirmando que ahora se sentían más cómodos y tranquilos por llevar gafas, en lugar de sentir, como antes, vergüenza. Si eres fan de Dragon Ball y nunca le has dado una oportunidad a Villa Pingüino, no lo dudes: ¡Este es tu momento!

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