La primera vez que Jenna Fischer se puso en el papel de Pam no lo tuvo fácil: en una serie llena de personajes extravagantes como era The Office, Greg Daniels la retó a... aburrirle. "Por favor, sé normal. No te pongas guapa y atrévete a aburrirme". Sorprendentemente, dio en el clavo en su casting con solo una palabra: cuando le preguntaron si le gustaba ser una recepcionista, simplemente dijo "No". Solucionado. Todos se empezaron a reír y, como ahora sabemos, consiguió el papel que cambiaría su vida.
No, no fuimos Jim y Pam
El trabajo que Fischer hizo con Pam es digno de conocer, porque apuntó cada uno de los detalles sobre su vida que se revelaban en la serie, los rellenó y amplió con su propia percepción del personaje, e incluso llegó a pedir a las peluqueras que no gastaran tiempo con ella porque tenía que parecer que se había preparado en media hora antes de ir a trabajar. El resultado fue un personaje absolutamente icónico... con una madre cambiante.
La primera vez que vimos a Helene Beesly fue en la temporada 2, con la cara de Shannon Cochran. La actriz apenas interpretó a la matriarca de los Beesly durante unos minutos, pero suficiente para quedarse en la mente de los fans... hasta que en la temporada 6 tocó el momento de que volviera a salir en una subtrama ¡como nueva novia de Michael! Aunque en The Office siempre trataban de tener coherencia, incluso con los personajes más secundarios, en este caso fue imposible: los compromisos teatrales de la actriz hicieron que tuviera que ser sustituida.
NBC
La elegida fue Linda Purl: aunque pensaron en atrasar o eliminar la trama de su noviazgo con Michael, era demasiado graciosa como para no seguir adelante. El resultado es inolvidable, y en el momento a muchos se nos pasó por alto que esa mujer era distinta de otra secundaria que había aparecido cinco años antes. Pero claro, Internet hizo su labor para avisarnos. Cosas que pasan mientras creas una obra maestra.