Reconozco que tengo una fobia increíble contra las cucarachas. Siempre reptando, sin hacer ruido, pudiendo aparecer por debajo de la puerta de tu casa o colarse en tu cama mientras duermes... Una auténtica pesadilla. Quizá por eso recuerdo hay un episodio de Expediente X que recuerdo mejor que el resto: La guerra de los coprófagos, el capítulo 12 de la temporada 3, en el que utilizaron más de 300 cucarachas reales. Escalofrío puro.
Expediente Eeeeeks
Sin embargo, lo más curioso del episodio no es que utilizaran cientos de cucarachas vivas o que llegaran a hablarles antes del rodaje como si fueran actores de método, ¡o que el director aplaudiera su profesionalidad! Lo más increíble es que, en un momento dado, cuando Scully entra en una tienda, un coche choque contra otro por detrás, el personaje se da la vuelta asustado y entra a comprar con una cara de desconcierto absoluto. Bueno, pues ese accidente fue real y no estaba guionizado.
Curiosamente, pega mucho con la locura colectiva del episodio, así que, una vez visto y dado que Gillian Anderson reaccionó de manera tan brillante y dentro del personaje (tras asegurarse de que no había heridos ni muertos), decidieron dejar el plano en el metraje final. El resultado es fascinante, desde luego, sobre todo porque parece magia: ni tan siquiera notamos un pequeño salto del operador de cámara y cualquiera diría que eran dos coches contratados para chocar.
El episodio fue un exitazo, como todos los de esta época, y eso que Fox puso trabas para emitirlo porque en el guion original se utilizaba muchas veces la palabra "mierda" para referirse al excremento que dejaban las cucarachas. Tonterías de 1996 para un episodio cuyo mayor problema no eran las palabrotas, sino el trauma generacional que los bichos nos iban a dejar a toda una generación.