Elliot (Cooper Hoffman), un joven cuya ambición artística solo es superada por su ingenuidad, ve cómo su vida cambia radicalmente al ser contratado por la célebre y enigmática Erika Tracy (Olivia Wilde). Lo que comienza como una relación profesional de aprendizaje se transforma en una experiencia extrasensorial cuando ella lo nombra su musa oficial, convirtiéndolo en el centro de su universo creativo. Sin embargo, el sueño no tarda en transformarse en una pesadilla de control. A medida que Elliot se adentra en el círculo íntimo de la artista, descubre que el precio de la fama es la entrega absoluta de su voluntad. Erika lo arrastra a una realidad distorsionada donde el sexo y la obsesión son herramientas de manipulación, y donde el poder se ejerce a través de la traición. Atrapado en una red de secretos peligrosos, Elliot deberá decidir qué está dispuesto a sacrificar cuando el juego de Erika cruza la frontera final hacia el asesinato.