Te van a matar
Críticas
4,0
Muy buena
Te van a matar

Matar a Satanás sin quitarse el pijama

por Andrea Zamora

En Te van a matar todo son palabras agudas, como "camión", "jardín", "adiós" y "matón". De esas que terminan con una buena tilde. El director Kirill Sokolov aplica esa entonación a casi todas las imágenes y los sonidos de su filme. Lo que ves en Te van a matar se marca y remarca con lo que escuchas, y lo que escuchas se marca y remarca con lo que ves. La propuesta de acción, comedia y terror que cuenta con el sello de los hermanos Andy y Bárbara Muschietti como productores, es de esas que no se toman demasiado en serio y cuyo lema principal es: "aquí hemos venido a jugar".

Te van a matar
Te van a matar
Dirigida por Kirill Sokolov
Con Zazie Beetz, Tom Felton, Heather Graham
Fecha de estreno 27 de marzo de 2026
Cartelera y Entrada (238)

Asia Reaves es la protagonista de esta historia, una mujer que escapa de un hogar marcado por el maltrato junto a su hermana pequeña Maria. Las cosas no salen bien en su intento de huida y su abusivo padre da con su paradero antes de que consigan alcanzar Nueva York. Asia y Maria son separadas: la primera acaba en la cárcel y la segunda regresa a casa.

Una década después, Asia llama al timbre del Virgil, un edificio habitado por gente rica en el que ha conseguido trabajo como asistente. O eso parece porque, cuando llega la noche, la protagonista descubre que todos sus habitantes son satanistas y ella va a ser sacrificada.

Un festín sangriento

Zazie Beetz como Asia en 'Te van a matar' Warner Bros.
Zazie Beetz como Asia en 'Te van a matar'

Te van a matar va de frente desde el principio y el tipo de violencia que promete queda bien explicado en su primera escena de pelea. La película avisa: aquí va a haber tiros, sangre a chorros, extremidades cercenadas y cabezas explotadas. ¿Alguna idea sobre cómo mutilar un cuerpo? Está en Te van a matar, que cuenta con una protagonista ingeniosa y rápida con el contraataque a la que interpreta una magnífica Zazie Beetz.

Los escenarios, los planos y la forma de mover la cámara de Te van a matar recuerda un poco a las películas de animación. Que los satanistas que van a por Asia sean inmortales y se regeneren también ayuda a crear imágenes que recuerdan a las barbaridades que se hacían entre el Coyote y el Correcaminos.

El Virgil, el edificio en el que transcurre la acción, parece una creación del hermano gemelo malvado de Wes Anderson. La sensación, en su conjunto, es la de una realidad muy plástica que convierte el interior en una puerta a otro mundo. Es claustrofóbico, abrasivo y agotador. Por eso, cuando la acción sale fuera del edificio, la sensación es la de mirar el mundo real tras horas con la vista y el cuerpo enfrascados en la misma tarea, una de esas que hace perder la noción del tiempo y de todo lo que nos rodea.

Si a algo recuerda en su forma Te van a matar es a La sustancia (2024) de Coralie Fargeat. Sus movimientos de cámara se funden con el sonido de forma violenta, creando una película que, además de ser puro disfrute, es una experiencia para los sentidos. Puede que, en ocasiones, algo molesta. Te van a matar empacha, a ratos, pero en su totalidad es un festín sangriento cuyo final cumple con creces la locura creciente que construye, pero en ciertos momentos se hace algo cargante y pesada. Los únicos alivios son los 'flashbacks', que aparecen de igual forma que el estilo visual de la película: rápidos, directos y sin andarse con rodeos.

Te van a matar es, si ponemos la lupa en su historia, una sátira de la lucha de clases. En definitiva, va sobre una panda de ricos que se creen que pueden hacer lo que les plazca con quien les plazca y una protagonista de clase social baja proveniente de un hogar destruido y abusivo que se rebela y pelea con ganas contra un mundo que le pone todo en su contra. La tía, encima, lo consigue sin quitarse el pijama.

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