Convertir una momia en un zombi demoníaco.
Hay muchas cosas mal, bastantes fallos técnicos, decisiones poco lógicas y entiendo perfectamente la crítica tan negativa que se ha llevado. Pero yo tampoco es que esté decepcionado. Me ha gustado y me parece algo infravalorada. No es la gran película del género, pero tampoco es una pérdida de tiempo. Me ha entretenido, he seguido la trama sin problema, me ha mantenido interesado y, de hecho, me ha dejado con ganas de una secuela. Aunque mire el reloj un par de veces y me haya reacomodado en la silla, no siento que sea tan mala como la pintan.
Lo que más me deja dudando es el concepto de momia. Mientras la veo no puedo evitar preguntarme qué interpretación busca realmente Cronin sobre esta figura: cómo entiende el mito, cómo lo adapta y qué comportamiento atribuye a la película. También reconozco que juego con mis propios referentes, porque inevitablemente mi cabeza se va a la protagonizada por el gran Brendan Fraser. Y yo creo que como yo, todo el mundo. Aquí el enfoque es otro, y no es malo, pero tampoco algo que me convenza especialmente.
En el fondo, es un producto diseñado para el entretenimiento más directo: consumo rápido, sustos, violencia y claro origen de una nueva saga. Más allá de eso, no encuentro demasiada intención de profundizar en el universo de las momias, en su mitología o en las leyendas que podrían haber enriquecido infinitamente la propuesta. Todo se queda en la superficie demoníaca y elementos sobrenaturales reconocibles, sin una exploración ambiciosa detrás. Y es una verdadera pena.
El reparto es un punto positivo. Tienen carisma y, el líneas generales, nadie lo hace mal. El problema es que casi todos se comportan como el típico elenco funcionan de este tipo de cine: hacen lo que tienen que hacer, pero nadie rompe el molde. Quizá debería destacar a Natalie Grace, que es la que carga con la cruz. No he podido evitar compararla mentalmente con Jonah Wren Phillips en 'Bring Her Back', o con la misma Linda Blair en 'El exorcista', y sé que es una comparación dura. La diferencia radica en que veo a Natalie y pienso "qué bien actúa", mientras que con los otros directamente me olvidaba de que estaban actuando.
Y es curioso, porque con el mismo reparto también tengo un problemón. Aunque no es tanto tema de interpretaciones, sino de escrituras de personajes. Laia Costa, no deja mal sabor de boca, pero su personaje está escrito de una forma desesperante. Cuesta creerse que alguien pueda pensar que la niña en ese estado necesita simplemente unos días en familia y unas pastillas, cuando literalmente tiene el cuerpo deformado, piel prácticamente putrefacta y una voz que no es suya. Y cómo no, el guion insiste en culpar a Jack Reynor --más bien su personaje paternal--, de ser mal padre. Hablando de fisicidades, el maquillaje o es cutre, o los efectos son malos.
Es el guion el mayor problema. Es un veneno. La lógica no existe. Es evidente que la niña no está simplemente enferma --como he dicho antes--, y aun así los personajes toman decisiones absurdas una tras otra. No es solo que reaccionen mal: es que parece ser que la trama necesite que los personajes actúen absurdamente para avanzar. Y es culpa de Cronin, que tampoco dirige especialmente bien. Hay algo raro en su enfoque, una sensación extraña que no me molesta, pero me genera dudas constantes. Nunca sé si estoy viendo una película de una niña momificada o una especie de zombi demoníaco. Ecos clarísimos de 'Annabelle: Creation'. No es algo malo, pero me hace duda todo el tiempo. Lo que sí me encanta es que, cuando se propone ser desagradable, lo hace estupendamente: las escenas sangrientas y asquerosas son casi que lo mejor.
Aquí entra el sonido, con su papel clave. Hay un gran diseño sonoro, siendo uno de los mejores apartados técnicos. Si se me tuerce la espalda no es porque vea sangre o piel arrancada, sino por el sonido tan detallado e intenso. O escuchar el cortarle las uñas da repelús, más que los efectos visuales.
No es mala. Es muy cuestionable, evidentemente errática e ilógica. Pero es fácil de ver si hay estómago para las películas fuertes en cuanto a la sangre. Me lo he pasado bien, y está lejos de ser un referente, pero podría haber sido algo mucho peor.