Irene Kelly atraviesa múltiples universos paralelos en busca del asesino de su hija, repitiendo una y otra vez su acto de venganza. Cada intento la aleja más de su propia humanidad y del mundo que ella conoce, enfrentándola a dilemas morales, pérdidas devastadoras y la constante amenaza de perderse a sí misma en un ciclo interminable de dolor y justicia.
Su obsesión por castigar al culpable la arrastra hacia un abismo donde la línea entre la justicia y la destrucción personal se vuelve cada vez más difusa.