Desde sus inicios Christopher Nolan ha demostrado un gran talento para el mundo del cine y se ganó un lugar merecido como uno de los mejores cineastas de la historia. Con el alto reconocimiento que ganó Oppenheimer en los Oscars, Nolan ahora era una autoridad que podía producir cualquier película que quisiera. En este caso aprovechó ese estatus para cumplir una meta que deseó desde sus inicios era hacer su propia interpretación de una de las obras de Homero. Al principio perdió esa oportunidad cuando Wolfgang Petersen realizó la adaptación de Iliás, pero ahora Nolan decidió aprovechar para hacer una adaptación del segundo libro Odýsseia. Ya se había hecho hace dos años con The Return de Uberto Pasolini, pero Nolan estaba decidido a hacer su propia versión de la mitología homérica a toda costa.
The Odyssey es una de las películas más ambiciosas de Christopher Nolan que le ha dado a la obra de Homero la oportunidad de ser materializada como una gran experiencia cinematográfica. Eso es algo digno de apreciar debido a que fueron pocas las veces en que Odiseo pudo ser llevado a la gran pantalla. De esas pocas veces la más conocida ha sido la adaptación de 1954 protagonizada por Kirk Douglas. Aunque se trata de una epopeya digna del cine épico, a la vez es una película que generó discusión por parte de los eruditos y elitistas dedicados a la obra de Homero. Se trata de algo que va más allá de la precisión histórica debido a que a Christopher no le interesaba ser preciso con los detalles históricos. Algunas inexactitudes pueden ser identificables como el barco de Odiseo que tiene un aspecto más nórdico, el diseño de las armaduras y la apariencia de algunos personajes como Menelao difiriendo de su iconografía o imagen establecida. Para Nolan su mayor prioridad era retratar una nueva interpretación de la obra de Homero con un enfoque menos fantástico y que se sintiera como algo más realista. Lo que ha plasmado puede generar discusión al momento de compararla con la obra de Homero y aunque la historia sigue siendo la misma, Homero y Nolan narran las aventuras de Odiseo de dos maneras distintas. Al ser un relato que se transmitió boca en boca antes de la escritura, Homero la narró de forma poética de acuerdo a los cánticos que eran narraciones comunes de la antigua Grecia. Nolan utiliza otro lenguaje al igual que las adaptaciones previas, pero reinterpretando a la odisea de Odiseo como una historia más trágica y humana sobre los traumas de la guerra. La imagen de Odiseo ha quedado grabada como un arquetipo del héroe griego tradicional siguiendo el ejemplo de otros héroes populares. Nolan decide romper esa imagen al retratar a Odiseo como un hombre con sus propios desafíos internos. Aquí no es un héroe en el sentido tradicional de los relatos griegos, sino un hombre que bajo la imagen de héroe que se la ha dado, yace alguien que ha visto muchas muertes y está marcado. En sus relatos se va descubriendo que Odiseo ha quedado muy marcado por la guerra y la perdida de sus compañeros en el viaje regreso a Itaca. En la obra de Homero se pueden identificar el dolor que siente Odiseo por lo vivido en la guerra de Troya cuando derrama lágrimas al escuchar un cántico que narra dicho suceso. Eso ya era señal de que Odiseo quedó marcado por la guerra y esta adaptación lo aborda con más profundidad. Se mantienen intactas las aflicciones emocionales que Odiseo tiene en la obra original. Homero había remarcado en ciertos momentos que Odiseo aún seguían siendo un hombre con aficiones por más que fuera un héroe. El encuentro con Anticlea en el Hades, la charla con Eumeo, el reencuentro con Telémaco y Argos, Euriclea reconociendo a su viejo amo y el regreso a los brazos de Penélope son los momentos se pueden contemplar a Odiseo como un ser humano que extraña a sus seres amados. Esas características están en la versión de Nolan y el Nostos todavía sigue siendo un elemento clave. Odiseo extraña su hogar y su familia, pero también afronta un desafío personal que es llevar a sus hombres a casa. Nolan consigue plasmar en su adaptación ese desafío personal de Odiseo y las duras decisiones que debe tomar. Odiseo tiene dos objetivos que son volver a su hogar y llevar a sus hombres de vuelta a sus hogares, pero Odiseo no puede cumplir ambos objetivos al mismo tiempo y por voluntad de los dioses solo puede cumplir uno sin importar lo mucho que luche. Para Odiseo es difícil porque vio morir a bastante gente y no quiere que sus hombres morir, pero en el viaje acontecen sacrificios que Odiseo tiene que aceptar si desea volver a Itaca. Esta película construye bastante bien al personaje haciendo que sea un héroe trágico bastante creíble. La elección de Matt Damon ya no parece casual porque se nota un paralelismo con Saving Private Ryan. Al igual que en la película de Spielberg, Nolan deconstruye la imagen del héroe haciendo que Odiseo sea visto como un veterano con traumas y que carga con la muerte de varias personas en su consciencia. La diosa Athenea se presenta ante Odiseo como en la obra original, pero actuando como un reflejo de su herida interna que debe intentar sanar. Athenea se manifiesta con la apariencia de una de las víctimas de la guerra de Troya, lo cual fortalece bastante esta hipótesis. El encuentro con los muertos en el Hades también es un elemento clave en esto porque Odiseo expresa dolor y culpa al ver a aquellos que conoció en vida. El relato de Agamenón contribuye a la deconstrucción del héroe porque él no tuvo un final glorioso haciendo que se cuestione más la imagen idealizada del héroe. Este enfoque de Nolan hace que se deje de lado varios aspectos de la obra de Homero que retratan a Odiseo como un héroe griego tradicional, pero consigue desarrollar el lado humano del personaje. Esto funciona porque debajo de ese héroe que Homero relata yace un hombre sin ambiciones o anhelos de gloria que solo desea volver a su hogar.
Es innegable que con el personaje protagónico Nolan ha hecho una buena interpretación de personaje que actúa como un guerrero heroico, pero que va más por el lado trágico que lo hace más humano. Con respeto a los demás personajes y el resto de la película es inevitable pensar en lo que Nolan ha conservado o modificado de la obra de Homero para adaptarla a su visión. Lo primero es que Nolan dejó de lado varios elementos fantasiosos y adaptó algunos para acomodarse a su enfoque realista. Esto hizo que algunos sucesos de la obra fueran omitidos y es que ha habido limitaciones presentes. Lo que narra la obra de Homero es algo fácil y sencillo, pero existen tantos eventos que no son fáciles de acondicionar en una película. Las adaptaciones anteriores han tenido que enfrentarse a ese desafío y la versión de Nolan que dura 3 horas también tuvo que pasar por ello. Más al querer desarrollar con mucha precisión la trama y los personajes. Las únicas adaptaciones que consiguieron acercarse bastante a la obra de Homero fueron la miniserie italiana de 1968 y la miniserie de 1997, aunque también enfrentándose a algunas limitaciones. La versión de Nolan también consigue acercarse lo más que puede a la historia del poema, aunque por cuestiones de duración tiene sentido que se hayan tenido que cambiar o quitar algunas cosas para comprimir la trama completa. Es un desafío bastante común en las adaptaciones de obras literarias que son muy extensas. Pero Christopher Nolan ha conseguido hacer una de las adaptaciones más sobresalientes de la obra de Homero por el bastante esfuerzo que se le dio al intentar abarcar casi la historia completa.
El primer punto favorable de la película es presentar por medio de flashbacks la caída de Troya y la participación que tuvo Odiseo. En parte no solo toma la narración de Menelao en el canto IV, sino que también toma prestado la narración de Eneas en el poema de Aeneis de Virgilio. Aquí el caballo de Troya tuvo un rediseño que difiere del aspecto clásico conocido y que se ha recreado en distintas adaptaciones manteniendo la misma estructura. Nolan hizo algo más original al retratar el caballo como algo cercano a una estatua abandonada a la deriva que mantiene todas las proporciones de un caballo. Fue un rediseño bastante inteligente que aporta algo nuevo a la filmografía de las adaptaciones de Homero. Un personaje perteneciente a Aeneis que la película toma prestado es Sinon, interpretado por Elliot Page. Esto es algo que generó discusión, pero Sinon tiene casi el mismo rol que en la obra de Virgilio. En ambas versiones es clave para el engaño hacia los troyanos con el caballo de madera. Las diferencias yacen en que en la obra de Virgilio Sinon es un mozo que es capturado por los troyanos y llevado ante el rey Príamo para explicar sobre el caballo mientras que en la película es un soldado que se sacrifica por el bienestar del plan. Aunque Elliot ha sido criticado por el público más discriminatorio, su rol en la película demuestra que sigue cumpliendo las cualidades actorales que tenía en su vida pasada como Ellen Page. Lo bueno de haber incluido a Sinon es que una relación con Antinoo que se vuelve parte del peso narrativo. Las tramas centradas en Penélope y Telémaco se han retratado bien de acuerdo a los cantos II y IV. Penélope es retratada con una actitud fuerte que le da la fortaleza para seguir esperando el regreso de Odiseo. Aún sigue reflejando la pena y el dolor interno por lo que tiene que soportar y el tratar de mantener la esperanza de que su esposo volverá algún día. No se ve mucho sobre el engaño del sudario, pero si se menciona en un momento breve y es algo clave que la película no necesita explicar al ser algo que ya se conoce. La película consigue retratar muy bien a los pretendientes como seres antagónicos y Antinoo es quien tiene más peso antagónico. A diferencia del poema, Antinoo no da a conocer sobre el engaño del sudario, pero usa ese conocimiento para tratar de manipular a Penélope. En la película se muestra a uno de los sirvientes desleales que es en este caso Melanto. Mientras en la obra de Homero ella mantiene una relación Eurímaco, en la película se relaciona con Antinoo así dando a conocer el engaño del sudario. Lo que ocurre con ella y su hermano Melantio en la batalla con los pretendientes es un guiño a la brutal ejecución de los sirvientes desleales que ocurre al final del canto XXII. La tiranía de los pretendientes es algo que la película usa bien a su favor y aprovecha eso para darle más participación a Eumeo y Argos. Recurriendo a los flashbacks, la película profundiza el lazo que estos personajes tienen con Odiseo. Argos solo tuvo una breve aparición en el canto XVII y la película explica más el vínculo que tenía este can con Odiseo. Al retratarlo como un perro viejo maltratado que aún extraña a su amo, eso hace que el reencuentro sea bastante emotivo y triste. Eumeo ha sido adaptado bastante bien en la película y se le dio un trasfondo como un mentor de Odiseo en los días de entrenamiento. La diferencia más notable con su contraparte original es que Eumeo es un hombre ciego. Algo que la película usa a favor para cuando Odiseo se hace pasar por mendigo y a la vez ese detalle es un guiño a Demodoco, el cantor de la corte del rey Alcinoo. Telémaco también ha sido bien adaptado como un joven príncipe que no soporta que el reino de su padre sea invadido por los pretendientes. Al igual que en la obra original, Telémaco se muestra dispuesto a pelear por defender el honor de Itaca, pero no puede hacer nada. Un cambio que se ha hecho al momento de partir es que en la película Telémaco le dice a Euriclea que Penélope esté al tanto de la partida mientras en la obra original le dice que lo mantenga en secreto.
La película omite el canto III en el que Telémaco visita al rey Néstor en Pilas y salta directamente a los eventos del canto IV. Es aquí donde se presenta otro aspecto criticado de la película y es la aparición de Helena siendo interpretada por Lupita Nyong'o. Algo bastante conocido sobre Helena es que siempre ha sido mencionada como la mujer más bella de todas y que esa belleza fue el detonante de la guerra de Troya. Algo muy importante que es necesario tener en cuenta es que la obra de Homero jamás describe de forma específica la apariencia de Helena. Solo se sabe que ella es de una belleza que es imposible de imaginar o describir. Aunque se menciona que es de brazos blancos y cabellos dorados, esto suele tener un significado distinto en el griego antiguo. La apariencia en términos de raza no era algo que existiera en la antigua Grecia y tampoco se le daba mucha importancia. Los términos de brazos blancos y rizos dorados eran más bien una forma de describir a aquellos que tenían un buen estatus social. Es aquí donde las traducciones pueden ser muy engañosas y se puede cometer el error de pensar que Helena era de raza aria. Esa idea que quedo grabada en el consciente colectivo se debe no solo a esa interpretación superficial, sino también a la iconografía que fue establecida por las pinturas de Helena que se hicieron en la época del renacimiento. Algunas pinturas la retrataron con cabello rubio, rojizo o castaño, aunque basándose mayormente en la visión euro centrista que predominaba antes de la colonización. Algunas imágenes de la antigua Grecia llegaron a retratar a Helena de color blanco, pero como ella era una semidiosa por ser hija de Zeus, el blanco era más bien para representar su imagen divina. La imagen popular de Helena es solo una de las posibles interpretaciones sobre su aspecto físico y la realidad es que como jamás se dio una descripción específica, la apariencia y belleza de Helena es algo de libre interpretación. Además, la belleza suele ser diferente según las preferencias de cada individuo dejando de lado el estándar de belleza que fue establecido en la sociedad moderna. Lo que es bello para una persona no puede ser bello para el otro y eso se aplica en el caso de Lupita. En 2014 ella fue calificada como la mujer más bella por la revista People y es que tiene un rango de belleza diferente a lo que muchos estaban acostumbrados. Ese título bastó para que pudiera interpretar a Helena y ofrecer algo que rompe la iconografía establecida del personaje. El cómo ella encaja en el personaje es algo que queda bajo el criterio de cada individuo, ya que cada quien tiene su propia definición de lo que es ser alguien hermoso. Pero la violenta reacción hacia esta reinterpretación del personaje demuestra un nivel de racismo consciente o inconsciente por quienes aún se aferran a la idea de que la belleza definitiva solo se basa en las razas de tez blanca. Después de todo la belleza siempre es variada. Como Helena tiene una participación menor, el cambio en su diseño no afecta mucho a la trama porque que ella haya sido clave en la guerra de Troya. Un detalle curioso en la película fue a Helena le dieran una cicatriz y eso daría a entender que Menelao de seguro se la hizo para dañar la belleza de Helena y asegurarse que ningún otro hombre se fije en ella. Eso incluso explicaría la actitud que tiene Helena hacia Menelao.
La trama enfocada en Odiseo tiene evidentes cambios debido a lo que se tuvo que condensar, pero se mantuvieron la mayoría de los eventos de su viaje para no desligarse tanto del poema original. La historia de Odiseo comienza con el canto V en la isla de Calipso. Al igual que en el poema, Odiseo es prisionero de Calipso y se incorporaron algunos elementos debido a lo que tuvo que ser removido. La balsa es dejada para más adelante y Calipso recurre a las flores de los lotófagos para mantener a Odiseo sedado. Las flores son un guiño a uno de los eventos del canto IX que trata sobre el encuentro con los lotófagos. En dicho evento, los soldados de Odiseo son sedados con las flores y Odiseo los obliga a partir a la fuerza. En la película, estas flores Calipso las usa para aliviar a Odiseo de su trauma tras todo lo vivido. Al igual que en el poema, Calipso siente afecto por Odiseo y por eso lo tiene retenido. Nada más lo deja ir por orden de Hermes y los dioses, pero en la película lo que motiva a Calipso a dejar ir a Odiseo es la lástima que siente por él. Ya es aquí donde Calipso asume el rol del rey Alcinoo, ya que ella es quien oye el relato de Odiseo. La película omite la estancia de Odiseo en el país de los feacios, así que Calipso es la única que oye la narración de Odiseo y lo motiva a recordar todo. Lo curioso de este cambio es que sigue casi el mismo ejemplo de la adaptación de 1954 en la que Odiseo debe recordar todo lo que vivió y olvidó. Los primeros flashbacks brindan información adicional que aportan bastante a la adaptación. Una de ellas muestra el origen de la cicatriz que Odiseo tiene en el pie provocada por un jabalí y en otra se puede contemplar con bastante profundidad el momento en que Odiseo le hace prometer a Penélope que busque un nuevo esposo si él nunca regresa. Al igual que los flashbacks enfocados en Troya, estos ayudan a cubrir varios momentos de la trama. Al comenzar la narración de Odiseo se pueden contemplar la mayoría de los eventos que ha vivido en su viaje. Hay solo un breve vistazo al saqueo de la ciudad de los cicones y después de eso, la película salta al encuentro con Polifemo omitiendo la tierra de los lotófagos. A diferencia de la obra de Homero, Odiseo no dialoga con el cíclope. Así que no se lo ve usando su astucia para engañarlo. En vez de eso, Odiseo planea el escape de sus hombres sin ser visto por Polifemo. Como en el resto de la película, la escena con Polifemo es bastante intensa. El cíclope actúa más como un depredador que no le interesa dialogar con sus presas y las ve solo como alimento. El diseño que le dieron a Polifemo se ve real e intimidante, lo cual es un muy buen trabajo. Polifemo es el único cíclope que aparece en la película, ya que no están los demás que vienen a auxiliarlo en el poema tras ser engañado. Odiseo no usa su famoso engaño de hacerse llamar Nadie y tampoco comete el grave error de revelar su nombre después, pero, sin embargo, comete un error de la misma escala al atacar a Polifemo con una flecha. Lo curioso es que el ataque desprevenido para cegar al cíclope es similar al de la adaptación italiana de 1911. La película después omite el encuentro con Eolo y la bolsa con los vientos que este le regala a Odiseo. La trama va directamente a la isla de los lestrigones se puede contemplar el rediseño que se le hicieron a estos gigantes. En la obra de Homero, los lestrigones son descritos como gigantes bárbaros que se alimentan de carne humana. Para evitar darles un aspecto similar al de Polifemo, la película los reimagina como guerreros acorazados que ejecutan a cualquiera que entre a su isla. Las armaduras les da un aspecto más medieval, pero los lestrigones son bastante amenazantes debido a su brutal fuerza física. Este cambio va a acorde al tono épico que Nolan le dio a la película y la pelea con los lestrigones se vuelve uno de los momentos más impresionantes de la película. Al igual que en el canto X, la historia sigue con la llegada a la isla de Circe. Aquí se nota cambios evidentes donde Circe para ser alguien que ha sufrido maltrato por los hombres y eso la motiva a convertir en animal a cualquiera que pise su isla. La transformación de los tripulantes a cerdos es bastante impactante porque no se siente como un evento fantástico. La secuencia recurre bastante al horror corporal haciendo que sea incómoda. La estadía en la isla de Circe no transcurre en un año y es bastante breve. Odiseo no entabla una relación con Circe y no hay un retorno al lugar como ocurre después. Circe se vuelve aliada nada más en contra de su voluntad y ella dice algo muy interesante cuando Odiseo la amenaza. Dice que sus hombres siempre fueron cerdos debido a su naturaleza salvaje y es algo que cobra sentido teniendo en cuenta lo ocurrido con los cicones y lo que se ve más adelante. Odiseo está convencido de que sus hombres son buenos y desea llevarlos a casa, pero el último flashback de Troya muestra otra cosa. Al final, los personajes son soldados que han luchado y cometido actos atroces aferrándose al mensaje que la película quiere transmitir sobre cómo la guerra deshumaniza a los hombres.
La visita al Hades narrada en el canto XI fue adaptada con unos pocos cambios en la película. A diferencia del poema, la película recurre a una atmosfera opresiva que hace que la visita al Hades sea un momento tenebroso. Tiresias está muy bien adaptado y él es quien le da a Odiseo los consejos que Circe dicta en el regreso a su isla. De las difuntas figuras que Odiseo se encuentra en el Hades, nada más Agamenón fue incluido en la película. Algo que se ha discutido de este personaje fue el diseño de su armadura y la verdad es que no se puede negar que recuerda al traje de Batman. Pero pega con el tono de la película y le da a Agamenón un aspecto temerario. Irónicamente, la película también usa la imagen de Agamenón para la deconstrucción de la imagen del héroe. Al igual que en el mito griego, Agamenón tiene un final trágico que le ha hecho entender que en realidad no hay una gloria definitiva. Un cambio que se ha hecho en la película es que descartaron a Egisto, quien junto con Clitemnestra jugo un papel en la muerte de Agamenón. Lo que se ve en la película es una versión modificada creada por los poetas trágicos. Los difuntos que la película descarta en la escena del Hades son Aquiles, Ayax y Anticlea quienes hacen reflexionar a Odiseo. En la película son reemplazados por Sinon para resaltar el sentimiento de culpa que Odiseo carga por la muerte de sus conocidos. Este cambio hace que toda la escena del Hades tenga un gran peso psicológico que favorece al trasfondo del personaje.
El resto de la narración de Odiseo en la película adapta bastante el canto XII sin saltearse mucho. El momento que involucra a las sirenas es corto, pero con bastante fidelidad a lo que se narra en el poema. Un detalle interesante fue silenciar toda la secuencia mientras Odiseo actúa con desesperación amarrado al mástil. Esto deja bajo la imaginación del espectador que tan tentador o inimaginable debe ser el canto de las sirenas para no poder resistirse. Es un momento breve que está bien conseguido. Nolan también consiguió adaptar bastante bien las secuencias de Escila y Caribdis. Estos momentos se adaptaron tal cual en el poema, aunque la aparición de Escila es breve y el ataque de la criatura es una trapa que ocurre en un abrir y cerrar de ojos. La película mantiene a la criatura enigmática y la secuencia funciona. Esto favorece cómo Euríloco comienza a cuestionar a Odiseo mientras él debe cargar con el peso de las decisiones que toma. Ya se puede notar más cómo Odiseo va siendo afectado por su intento de llevar sus hombres a casa y todo parece ir en su contra haciendo que la misión sea imposible. Aquí entra en juego la decisión que Odiseo debe tomar entre salvar a su tripulación o a él mismo siguiendo la profecía de Tiresias. Ya en la isla de Tinacria acontece el mayor desafío sobre no tocar el ganado de Helio. El momento está bien llevado y Nolan no decepcionó al adaptar estos últimos momentos del canto XII. La única diferencia es que como se ha visto en toda la película, los dioses no tienen aparición alguna a excepción de Atenea, cuya participación es limitada. En la obra de Homero los dioses suelen intervenir bastante, pero en la película tienen una presencia más metafórica. La presencia de Poseidón solo es representada por medio de las tormentas marítimas. La presencia de Zeus tiene solo una representación que es el trueno que golpea el barco de Odiseo. Aquí es donde ocurre el final del canto XXII y es muy fácil de deducir que esto ocurre por la ofensa que cometieron los tripulantes al tocar el ganado sagrado. En el canto XII se especifica que el dios Helio amenaza con no levantar el sol y dejar el mundo en la oscuridad si Zeus no castigaba a los hombres de Odiseo. Eso basta para entender el cruel final que tiene la narración de Odiseo y las consecuencias de desafiar a los dioses. En la película Odiseo se muestra mayormente escéptico ante los dioses y actúa como si fuera él quien tiene control de la situación. Ahí es donde peca de ser algo negligente y todo lo que ocurre con sus hombres se convierte en consecuencia de ello. La película consigue al final transmitir la decepción que sintió Odiseo al no cumplir su deseo de llevar a sus hombres de vuelta a casa. Pero cuando en un último flashback la película muestra lo que ellos han hecho al momento de destruir Troya, queda claro que existen consecuencias y que en la guerra siempre hay bajas.
La película pasa después a solo adaptar el final del canto XIII y resumir rápido el canto XIV. La trasformación de Odiseo a Mendigo pasa a ser solo un disfraz que Odiseo usa para mantener su identidad oculta. La charla con Eumeo es corta y se omite la falsa narración que Odiseo cuenta. Ya luego la película modifica los eventos del canto XV, XVI y XVII. El reencuentro de Telémaco y Odiseo no ocurre en la casa de Eumeo, sino en un templo donde acontece el plan de los pretendientes para deshacerse de Telémaco. Como los dioses no intervienen, Telémaco no es advertido como ocurre en el canto XV y la película usa ese cambio para que Odiseo intervenga y el reencuentro sea más emocionante. La interacción de Odiseo con los pretendientes ocurre tal cual al final del canto XVII y se omite el canto XVIII en el que Odiseo pelea con el mendigo Iro. Aun así todavía sigue teniendo relevancia la importancia de xenia o la ley de Zeus y es algo que está presente desde el inicio. Lo que ocurre tanto en el poema como en la película en la última confrontación se puede interpretar como una grave consecuencia que los pretendientes afrontan al no respetar la ley de Zeus y se puede llegar a sentir como un castigo divino o meticulosamente planeado por los dioses. La película va directamente al canto XIX adaptando de forma breve y sutil el reconocimiento de Euriclea. Se omite el canto XX y los últimos momentos de película pasan a adaptar directamente el canto XXI y XXII. Así ocurre la esperada confrontación final con algunas modificaciones respecto al texto, pero brinda bastante tensión y suspenso alejándose de una típica batalla heroica. Al momento de concluir la película, se descartan el final del canto XXI y los cantos XXIII y XXIV para darle a la historia de Odiseo una conclusión más esperanzadora. Aunque no se descarta la posibilidad de que los eventos del canto XXIV puedan ocurrir fuera de pantalla, la idea del cierre en pantalla es que tras todo lo que Odiseo ha vivido, pueda al fin honrar a los compañeros que perdió y encontrar la paz con Penélope tras años de lucha y tormento.
Christopher Nolan hizo una reinterpretación bastante interesante de la obra de Homero que se enfoca más en el hombre que yace tras la imagen del héroe. En vez de ser una película épica con el arquetipo de heroísmo, Nolan hizo una epopeya de atmosfera realista que trata más sobre las heridas que deja la guerra en los soldados. Ese enfoque plantea cuestionamientos reflexivos sobre la imagen del héroe y las experiencias de la guerra. La película apela bastante al suspenso, la tensión y la intriga para que esto no sea solo la historia de un héroe, sino la historia de un veterano que perdió a sus compañeros afrontando varios desafíos y debe cargar con eso en la conciencia. Es una historia de un soldado que desea volver a su hogar para dejar atrás todo lo que vivió en la guerra y hallar la paz en sus seres queridos. Aunque el nivel de fidelidad con la obra de Homero tiene sus limitaciones, The Odyssey es una de las adaptaciones más dignas que se han hecho. Nolan ha hecho una película que invita a ver más allá de lo que se narra en el poema épico y a ver la humanidad que yace tras el héroe griego. Muchos relatos griegos jamás han descartado el lado humano de los héroes y es algo que se puede apreciar si se deja de lado la imagen heroica que los mismos poemas han usado para resaltar la grandeza de estos héroes. La idea es que detrás de todos los héroes legendarios siempre hay un ser humano con las mismas vulnerabilidades que los demás. Nolan pudo entender el trasfondo trágico y humano de Odiseo en la obra de Homero y lo transmitió a la perfección en su adaptación. Claro que terminó sacrificando gran parte de la astucia de Odiseo, pero ese elemento no se ha perdido del todo y está presente en otros momentos de la película. Así que es indiscutible que The Odyssey es una gran obra maestra cinematográfica sin importar lo que los eruditos o historiadores más elitistas digan. Como la mayoría de las películas anteriores de Nolan, The Odyssey es una excelente película que solo los más dignos y los más inteligentes sabrán apreciar como otra gran pieza de arte del mundo del cine. Mi calificación final para esta película es un 10/10.