El Hamlet del anime
por Custodio GuerreroMamoru Hosoda se ha ganado la fama de conmovernos con películas inolvidables como La chica que saltaba a través del tiempo o Mirai, mi hermana pequeña. Tras cuatro años de espera desde Belle, por fin llega su nueva obra: Scarlet, y puedo decir que la espera ha valido la pena cada segundo.
La historia sigue a Scarlet, una princesa medieval que descubre desde muy joven que su padre ha sido asesinado por su propio tío, Claudio. Tras fracasar en su intento de venganza, Scarlet se adentra en un misterioso más allá, donde conoce a Hijiri, un joven idealista y enfermero, que se convierte en su aliado en un viaje marcado por la tragedia y la esperanza.
La película se inspira en Hamlet, con Scarlet como un reflejo del príncipe y Hijiri evocando a Ofelia. Hosoda rinde homenaje a la obra original no solo en los personajes, sino también en los guiños narrativos y visuales. Lo más fascinante es cómo estos dos personajes, provenientes de épocas completamente diferentes, logran unir fuerzas en la búsqueda de justicia de Scarlet.
Studio Chizu
La animación, a cargo del propio estudio del director Studio Chizu, es simplemente exquisita, combinando la animación por ordenador con una estética del dibujo a mano. El ritmo de la película alterna momentos emotivos con espectaculares escenas de acción, sumergiéndonos en un mundo fantástico que solo Hosoda sabe crear. Y la banda sonora, como ya va siendo habitual con el director, es simplemente increíble y muy pegadiza.
Scarlet posee una identidad propia y nos presenta a una heroína que recuerda a la de La princesa Mononoke, fuerte, decidida y entrañable. Juntoa Hijiri, forman el mejor dúo de una película de anime. Si entras de lleno en la película, la disfrutarás como nadie, sobre todo en los momentos más locos. No necesita competir por el título de mejor película del año, pero sin duda se convertirá en toda una joya de la carrera de Hosoda.