A finales de los años 90, la pequeña Sasha, de ocho años, se traslada con su familia a una nueva casa en la isla de Vancouver. La llegada al nuevo hogar parece ofrecer un entorno apacible para el comienzo de una nueva etapa. Sin embargo, la vida cotidiana se ve paulatinamente alterada por el comportamiento cada vez más impredecible de Jeremy, el hijo mayor. Desesperados ante la inestabilidad de la situación, los padres se ven obligados a tomar una complicada decisión. En medio de la creciente tensión, la niña se aferra a un talismán robado a su hermano: un llavero con una garza azul. Años después, la protagonista evoca sus vivencias infantiles para intentar descifrar el enigma que rodeaba al joven. A través de sus propios recuerdos, la historia reconstruye las rupturas y las marcas que transformaron a la familia. De este modo, el relato explora la fragilidad de la memoria y el valor de los lazos que perduran con el tiempo.
1:34