Narra la historia de una familia que se enfrenta al inevitable avance de una enfermedad. La trama sigue de cerca a un padre (Edoardo Leo) que intenta contener su propio dolor frente a la situación, y a su pareja (Teresa Saponangelo), una mujer que se convierte en el pilar y el alma del hogar para sostener y acoger a los suyos en este proceso. El eje central del relato se construye a través de la mirada de su hijo pequeño, Mattia (Javier Francesco Leoni), un niño con una naturalidad sorprendente que no solo es testigo de la realidad familiar, sino que actúa como el espejo y la guía que ayuda a sus padres a sobrellevar el día a día. Entre el peso de la rutina médica, la complicidad del cine mudo y referentes cómicos como Buster Keaton, la película aborda el dilema de cómo una familia aprende a gestionar el límite entre lo que se está perdiendo y los momentos que aún les quedan por compartir.