Adrián y Julieta proyectan la imagen de una pareja impecable… al menos de puertas afuera. Él es un reconocido cirujano estético, brillante y desbordado de vanidad; ella, rostro habitual del parte meteorológico, lleva años anticipando nubarrones sentimentales en su propia vida doméstica. Tras diecisiete años de convivencia, sus diálogos se han transformado en duelos verbales más cercanos al ring que a una velada romántica. Todo se descoloca durante una cena con sus íntimos amigos Tomás y Silvia, quienes, entre brindis y risas cómplices, confiesan haber adoptado el intercambio de parejas y aseguran haber alcanzado una felicidad insólita. Mientras Adrián reacciona con incredulidad y rechazo, Julieta siente una inquietante atracción por la propuesta, que empieza a rondar la mesa como un pensamiento imposible de ignorar. Aquello que inicialmente suena a provocación escandalosa acaba revelándose como una vía inesperada para avivar una relación en horas bajas… o para hacerla estallar definitivamente.