Una próspera empresa del sector lácteo decide llevar a su plantilla a una estancia de convivencia en el pequeño pueblo donde nació el negocio, con la intención de reforzar la cohesión del equipo y reconectar con unos supuestos valores de cercanía y tradición. Lo que comienza como un retiro amable entre prados, queserías artesanas y comidas compartidas pronto se tuerce cuando corre el rumor -y después la confirmación- de que se avecina un recorte brutal de personal. A partir de ese momento, el encuentro de 'team-building' se convierte en un campo de batalla emocional: viejas rencillas afloran, se forman bandos, se rompen jerarquías y el miedo al futuro transforma cada dinámica, cada brindis y cada actividad en una negociación encubierta por la supervivencia. En un entorno rural que contrasta con la tensión creciente del grupo, la película explora cómo un supuesto paraíso corporativo se descompone en apenas unas horas, revelando las fisuras, hipocresías y alianzas inesperadas de una comunidad laboral enfrentada a su posible desaparición.