La historia se desarrollará en medio de un apagón total que sumerge al país en el caos y la incertidumbre, un escenario límite desde el que se construye un thriller trepidante. En esa oscuridad repentina -sin comunicaciones, sin electricidad y sin certezas- los personajes se ven obligados a actuar contra reloj, atrapados en una red de secretos, decisiones irreversibles y giros inesperados.
Fiel al estilo que ha convertido a Oriol Paulo en uno de los grandes referentes del suspense contemporáneo, la película propone una experiencia intensa, llena de tensión sostenida, enigmas encadenados y revelaciones que obligan al espectador a replantearse continuamente lo que cree estar viendo. Un relato diseñado para mantenernos al borde de la butaca, donde cada minuto cuenta y cada sombra puede ocultar una amenaza.