A pesar de las advertencias de quienes le rodean, Eduardo Casanova siente que ha llegado el momento de compartir su verdad. Junto a Jordi Évole, se enfrenta a la confesión más personal de su vida: convive con el VIH desde los 17 años. Antes de hacerlo público, recorre un camino íntimo conversando con personas clave de su entorno -como su médico, su enfermera y sus amistades- en un relato liberador que combina humor, sensibilidad y memoria, y que ofrece una mirada actual sobre la vida con VIH y sobre su propia identidad.