Susana y Elvira realizan un viaje con el objetivo de cumplir una lista de proyectos pendientes antes de alcanzar los cuarenta años de edad. Dos años después de esa experiencia, ambas se reencuentran por motivos laborales en la costa colombiana, donde deben asumir la producción y organización integral de la boda de una pareja perteneciente al sector del espectáculo. La planificación del evento se desarrolla bajo plazos de tiempo restrictivos, lo que incrementa la presión sobre las organizadoras. Durante los preparativos, la convivencia y las exigencias del trabajo conjunto hacen aflorar desacuerdos no resueltos de su relación pasada, obligando a las dos mujeres a gestionar sus diferencias personales mientras intentan evitar el fracaso del acontecimiento.
