En el sudeste asiático, una redada antidroga atrapa imprevistamente a un grupo de turistas españoles. A pesar de que los jóvenes proclaman su inocencia, quedan encerrados en una prisión sin salida legal. Ante la gravedad de la situación, el CNI decide activar a su mejor efectivo para resolver la crisis. El servicio secreto envía a Iago, el agente conocido como Zeta (Mario Casas), a asumir la arriesgada misión. Acompañado en la operativa por Ancares (Luis Zahera), el espía debe desplazarse a Tailandia e infiltrarse en la zona. Su objetivo prioritario es investigar qué peligrosa conspiración se oculta realmente detrás de la detención. A medida que se adentran en el territorio, los agentes deben sortear graves riesgos y tensiones. De este modo, Zeta emprende una carrera contra el tiempo para destapar la verdad antes de que desaparezca con los rehenes.