Se le ofreció al actor y cineasta Clint Eastwood el papel del agente K, pero se echó atrás y pasaría a ser interpretado por Tommy Lee Jones.
El director Quentin Tarantino fue la primera opción para ponerse al cargo de la dirección de la película, pero la rechazó.
Al terminar de leer el guión de la película, Will Smith estaba convencido de no aceptar el papel, no le convencía, pero su mujer, Jada Pinkett Smith, tuvo mejor ojo y le animó para que aceptara el rol.
Linda Fiorentino "ganó" su papel para participar en la película en una timba de póker con el director Barry Sonnenfeld. Éste, más tarde, le avisasaría de que no aparecería en ninguna escena de desnudos.