Electroshock
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Elvis Del Valle
Elvis Del Valle

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3,5
Publicada el 29 de abril de 2026
Tras unos pocos intentos de ejercer como director, el artista de efectos especiales Bob Keen regresó de nuevo al cine de horror dirigiendo este slasher sobrenatural. Bob no es alguien ajeno al género, puesto que ha estado involucrado en las primeras tres entregas de la saga Hellraiser. De las pocas películas que pudo dirigir nada fue con Proteus que pudo experimentar dirigiendo algo de horror, pero más orientado a la ciencia ficción. Después de hacer su adaptación de The Lost World, Bob Keen quiso empezar el nuevo milenio con su película The Beastery. Al ser una película de la que no existe ninguna información al respeto, es difícil saber si llegó a realizarse o si se ha perdido. Así que su siguiente proyecto Heartstopper se ha convertido en la única película que Bob ha dirigido en la década de los 2000, sin olvidar mencionar que esta ha sido su semi última película como director.

Es evidente que este es otro de esos intentos donde un artista de efectos especiales intenta demostrar que puede dirigir una película, pero no siempre tiene éxito en ello. Heartstopper es una película de serie B que tiene una idea bastante buena y competente. Ofrece un asesino que no siempre necesita de objetivos para matar a sus víctimas y usa mayormente sus propias manos. Desde el inicio ya se sabe que Jonathan Chambers no es un simple asesino serial. Se trata de un individuo con un trasfondo sobrenatural. El brillo en sus ojos, el movimiento de su tatuaje y el sobrevivir a la silla eléctrica son señales muy obvias que Jonathan es en realidad un demonio. Sus diálogos también desvelan eso dando a entender que es una criatura demoniaca que alberga en un cuerpo humano y solo busca esparcir el caos que el señor del infierno quiero traer a la humanidad. Jonathan puede incluso ver los corazones de las personas donde albergan sus secretos más oscuros. El sacerdote que visita a Jonathan reacciona con terror al ver el mal que alberga en él y más aún cuando Jonathan lo llama abusador de menores. El acceso a los oscuros secretos del corazón humano es algo que Jonathan puede usar para perturbar o manipular a sus víctimas. Solo en dos momentos se lo ve usando esa habilidad y la segunda vez es el intentar manipular a Sara para que se entregue. Los motivos que tiene Jonathan para ir tras Sara es porque su tiempo en el cuerpo que alberga se está acabando y Jonathan necesita un nuevo huésped. Aunque el clímax de la película se siente bastante absurdo, se puede intuir que sin un nuevo huésped, Jonathan es vulnerable a ser reclamado por las fuerzas de más allá y ser enviado al infierno. Tiene sentido dado que Jonathan es un demonio habitando un cuerpo humano. Este personaje puede pecar de sentirse como un villano cliché, pero su nivel de brutalidad y cinismo lo hace un villano bastante prolífico que podría haber destacado como icono del horror. Es innegable que sus matanzas son brutales y se han realizado bastante bien. El gore está bien trabajado y luce demasiado profesional para una película de serie B. Se puede notar unos desórdenes en la coordinación como la posición donde debe estar el corazón que es arrancado o el golpe con el escalpelo en el rostro de una enfermera que tampoco está bien coordinado. Algunas muertes incluso pueden parecer absurdas y solo se destaca el error de que una de las víctimas sea encontrada con el rostro sano cuando había sido quemado con un encendedor. Pero todo el baño de sangre que se ve en la película es justo lo que se espera ver de una película gore. Ver a Jonathan arrancando los corazones con sus propias manos y abriendo el pecho de una de sus víctimas como si estuviera rompiendo una bolsa de plástico son momentos muy viscerales. El departamento de efectos especiales ha hecho un excelente trabajo con el gore y es lo que más importa aquí al ser una película dirigida por un artista de efectos especiales. Está claro que los corazones son la fuente de poder de Jonathan Chambers y son lo que aún lo mantienen con vida.

El interés que tiene Jonathan hacia Sara Wexler es porque ella es una chica con un espíritu quebrado y eso la hace la candidata perfecta. Al inicio Sara tiene tendencias suicidas y solo se entiende que ella sufre de bravuconeo en la escuela por ser diferente. En sus recuerdos se ve que las chicas más populares la tachan de ramera por haber intimado con dos chicos relacionados con las bravuconas. Aquí la película comete el error de no explicar del todo como fue la situación y si Sara ha sido víctima de alguna jugarreta para sufrir ese rechazo por toda su escuela. Tampoco se sabe algo sobre su vida familiar y la interacción con su madre es corta. Lo que si se entiende es que Sara es alguien quebrada a quien Jonathan puede utilizar como huésped y tras evitar que se suicide, pasa a marcarla con el tatuaje. Sara ahora debe luchar para salir viva y su único apoyo es Walter. Él tampoco es diferente a los compañeros de clases de Sara, pero no le queda más opción que hacer equipo con ella al ver el peligro de Jonathan al acecho. Solo están ellos y la enfermera Denise, que sufre un colapso por todo lo que presencia y pierde la esperanza. El sheriff Richard Berger podría haber sido un gran aliado para los protagonistas. La película da entender que tiene una rivalidad con Jonathan y es algo que hubiera aportado bastante. Al tener a Robert Englund en el elenco, eso ya era un punto favorable por ser un reconocido icono del terror. Por desgracia, la participación de Robert es limitada y ojalá su personaje hubiera tenido más participación en gran parte de la película. Al sheriff no le dieron la suficiente participación que merecía y ni siquiera se molestaron en explicar cómo capturó a Jonathan.

No hay duda de que esta es una película con buen potencial que se pudo haber aprovechado mejor. Además de los errores mencionados anteriormente, hay algunas incoherencias como que Jonathan a veces siente la presencia de Sara y otras veces no. Quizás no sea importante, pero la más absurda es cuando Jonathan se marcha tras la carnicería que dejó y regresa luego al mismo sitio. En todo ese momento tiene a Sara frente a sus narices y no se da cuenta. También se podría mencionar que Sara tiene la oportunidad de arrancarle el corazón a Jonathan, pero no lo hace por incompetente o por un error del guion. Mientras el gore está bien elaborado, un defecto que tienen los efectos especiales es el CGI. Algunas veces se ve bien como en las secuencias del tatuaje, pero otras se ve poco creíbles como el de una película de The Asylum. La película está bien por la atmosfera, la historia, la fotografía y el gore. Desde luego que es una película decente por más que sea algo cliché, pero su debilidad yace en los errores mencionados.

Heartstopper no ha podido alcanzar ser un gran slasher y es algo que podría haber conseguido. Por lo menos es una película de serie B decente que no decepciona como un slasher cualquiera. Los efectos especiales son su mayor fuerte y son lo único por lo que vale la pena verla. Se puede notar el aprecio que Bob Keen tenía por el género de horror y es lo que al menos se puede apreciar de esta película. No es siquiera una joya de culto, pero es una buena opción para disfrutar algo de horror y gore gratuito esperado. Mi calificación final para esta película es un 7/10.
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