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Christian Martínez
287 críticas
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3,5
Publicada el 18 de junio de 2026
La infancia como recuerdo.
Los avances técnicos de la animación han llegado a punto en el que en 'Toy Story 3', si me paro a observar con calma algunos fotogramas, puedo llegar a considerarlos fotorealistas. La iluminación, la textura y la construcción visual en general transmite vida digital, pero realista. Lo bueno es que ese salto técnico no eclipsa la emoción con la espectacularidad. Así, lo que más hacer fuerte a la película es la manera en que conecta algo universal: el paso del tiempo y el final de la infancia.
La sensación de crecer y por ello, pasar de jugar con juguetes a guardarlos, donarlos o tirarlos porque ya no estamos en esa etapa de la vida. Puede parecer algo simple, cuando en realidad es un cambio muy profundo, porque no se trata solo de objetos, sino de recuerdos, de identidad y de una forma de ver el mundo que desaparece sin que nos demos cuenta en el momento. En mi caso, conservo todavía algunos juguetes y cosas de cuando era pequeño. Ya no los uso, pero no quiero deshacerme de ellos porque funcionan como recuerdos físicos de mi infancia. De hecho, recuerdo haber estado a punto de tirar algunos por ese impulso repentino de querer sentirme más maduro, como si crecer implicara necesariamente desprenderse de ello. Pero mi madre me frenó, y con el tiempo he pensado que habría sido un error de costo emocional. Porque representan una etapa que no volverá. Y la película refleja muy bien esa idea: a veces crecer se confunde con olvidar o tirar.
A nivel visual, es la entrega de la saga (sin haber visto aún la quinta parte) con más vida. Colores más saturados e iluminación más intensa. Tiene más movimiento y una energía constante en cada escena, pero al mismo tiempo es la más triste, a mi parecer. Cuanto más viva se ve, más habla de despedidas, de pérdida y de miedo al abandono. La fotografía y el diseño de producción es una forma de compensar todo ese vacío doloroso. Es una mezcla que hace que la película funcione en dos niveles: superficialmente alegre, profundamente melancólica.
En ese conflicto emocional, Woody es clave. Sobre sus hombros de tela carga todo el drama de la historia, porque representa ese apego desesperado a lo que ha sido la vida de alguien hasta ese momento. Woody no solo lucha por su grupo, sino por la idea de que todavía no es el momento de soltar, de que aún hay algo que merece la pena conservar. Aferrarse a las cosas del pasado: etapas, personas o versiones de uno mismo que ya no encajan en el presente.
A efectos de contraste, la película también introduce un tono más oscuro de lo habitual en la saga. La guardería roza lo inquietante, y no precisamente por cómo son tratados los juguetes, sino por el sentimiento de abandono y del control. En medio aparece Lotso, que es uno de los personajes más desagradables de toda la franquicia y de cualquier película que he visto en mi vida. No es por su personalidad, sino por lo que implica su personaje: convertir su propio dolor en algo comunitario. Es un villano que no solo genera rechazo, sino también incomodidad. Recuerdo de que pequeño también lo detestaba, incluso sin entender demasiado por qué.
A nivel narrativo, la película se apoya en una estructura base entre malos y buenos, pero no se queda exclusivamente a eso. A través de estos enfrentamientos, lo que realmente se desarrolla es la idea de la infancia como algo frágil, como un espacio que puede desaparecer o transformarse de forma brusca. Por ello mismo, los juguetes no se limitan a ser juguetes, sino que se transforman en símbolos de memoria, de vínculo emocional y de todo aquello que acompaña a una persona sin que sea plenamente consciente de su importancia en un primer momento.
Todo esto desemboca en los últimos minutos de la película, que para mí son de los más conmovedores del cine de animación. No porque sean tristes, sino porque están tan bien construidos emocionalmente, que no se siente nada fingido. Es inevitable sentirse emocional. Es un momento que habla de aceptar que las etapas terminan y de aprender a conservar los recuerdos sin quedarse atrapado en ellos. Eso es lo que me remueve: no es una despedida de los personajes, sino un enfrentamiento a la propia idea de la infancia. No es solo una película de nivel técnico casi brillante, sino de profundidad humana.
1.405 usuarios
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5,0
Publicada el 29 de julio de 2022
Vaya recuerdos me trae esta película, Toy Story fue parte de mi infancia y este cierre lo estuve esperando desde que supe que saldría por allá de aquel lejano 2010 No sé porque hoy en día a los estudios les da por hacer las terceras partes como una película más y no el cierre o mínimo un punto y aparte para su franquicia. Pará mí debería ser algo obligatorio.
Honestamente Toy Story 3 es para mí la mejor de la trilogía, y mi favorita de la franquicia. La 4 pese a que fue emotiva no me dejó ese vacío ni esas lágrimas que esta tercera parte me sigue causando al día de hoy honestamente. De verdad hermosa 殺
La película por si sola cuenta una historia interesante sobre el cambio de la vida de los protagonistas, llena de peso emocional, momentos emotivos, un villano memorable que hasta memes dejaría años después ("Algo se quebró"), buena banda sonora, una calidad de animación muy buena aún para la época y un buen mensaje.
Si tuviera que describirla con una simple frase diría que es el mejor cierre de la mejor de las trilogías y no importa si eres niño o adulto, mínimo una lágrima te sacará esta película
COMO PASAN LOS AÑOS El final de la inocencia que le llega a todo niño, narrado a todo ritmo. Con un superlativo calado emocional, al principio y al final. Entre medias, pura aventura entretenida. Es una de las mejores películas de animación de la historia, en una de las mejores sagas sea o no animada. Espectacular. Una obra de arte sobre el inevitable paso del tiempo y sobre las cosas que dejamos atrás en nuestra maduración. Una película que divierte y emociona. Otra gema de la joyería Pixar.
Sin duda la mejor pelicula y saga que he visto, me fascino la manera de acabar con el ciclo de andy, Mi personaje favorito es Buzz lightyear, Me encanta que se difunda el valor de la amistad, BRAVO OBRA MAESTRA !!!
7.051 usuarios
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4,0
Publicada el 24 de agosto de 2021
Toy Story 3 bueno me encantó muchísimo pero las dos primeras son unas auténticas maravillas pero esta tercera parte no supera a las dos pero también está muy bien
113.452 usuarios
1.430 críticas
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5,0
Publicada el 7 de agosto de 2019
La tercera entrega (que parecía definitiva aunque finalmente no lo fue) es un broche estupendo cerrando el ciclo de la historia de Andy y Molly con sus juguetes. Visualmente es preciosa, la aventura es divertida y entretenida y está plagada de personajes nuevos que dan muchísimo juego (y nunca mejor dicho) a la película. Tierna, emotiva y emocionante, Toy Story 3 es un torrente de sensaciones (tanto para pequeñ@s como para mayores) que la hace una auténtica obra maestra de la animación, directa al corazón de los adultos. Una delicia
No se como andy dona sus juguetes me dio tristeza la peli...... Yo tengo más de 30 y todavía tengo mis juguetes favoritos y no los donaría por nada de nada
Los momentos de humor desenfrenado y despedidas emocionales compensan la oscuridad y envían a Woody y sus amigos a un paseo memorable hacia la puesta del sol.
Las dos primeras películas de la franquicia animada de Toy Story de Pixar son brillantes guiones, modelos de técnica calentados por el humor y la imaginación. Toy Story 3, que vendrá 11 años después del último, debería haber sido una decepción. Quiero decir, ¿qué tan difícil puede exprimir un ganso de oro antes de que el ave llame a un paro laboral?
Sin preocupaciones. Toy Story 3, adornado con una ingeniosa y no vistosa 3D, es un placer contemplar. Presiona todos los botones, desde la risa hasta las lágrimas, y te eleva en oleadas de deslumbramiento visual. Y no necesitas llevar a un niño para apreciarlo. Dios, gente, todos éramos niños una vez. Y la forma en que los magos de Pixar recrean el sentido de la maravilla de la infancia es casi genial.