Sarah, única superviviente de la expedición espeleológica de The Descent, sale sola de las cuevas de los Apalaches, traumatizada por lo ocurrido. Veinticuatro horas después, el sheriff local la obliga a volver a bajar a las profundidades para guiar al equipo de rescate que busca desesperadamente a sus cinco amigas desaparecidas. A medida que el grupo se adentra en las profundidades, Sarah empieza a darse cuenta del horror que entraña esta misión. El peligro que les acecha, escondido en la oscuridad de la cueva, es aún más feroz que aquel al que Sarah ha sobrevivido.