En 2001, Ricky es enviado erróneamente a una prisión futurista donde no puede contener su ira al ver como Cobra, el malvado guardián de la prisión, trata a los presos. En el momento en el que comienza a investigar lo sucedido, sus compañeros aparecen salvajemente golpeados habiendo sido torturados hasta morir.
Usando sus artes marciales, Ricky se propone limpiar el sistema corrupto en el que están envueltos.