[...] Este es el tipo de películas que juega a favor de los que no tienen conocimientos previos del tema, no tienen con que compararlo y se limitan a disfrutar de la acción trepidante, viajes en el tiempo, robots asesinos y heroínas que no necesitan de nadie que las salve, sino más bien de un compañero de viaje. Los que sí han visto anteriores entregas de la saga probablemente se sentirán defraudados, el guion intenta regalarnos guiños y referencias a las películas anteriores, pero la nostalgia vive de recuerdos y no necesita actualizarse, no tiene mucho sentido.
La peor parte se la lleva el guion, le faltan ideas originales, es confuso y resulta demasiado complejo con realidades alternativas y distintas líneas temporales que se ven afectadas por hechos del pasado y del futuro. Como intentes poner lógica y entender por qué pasa esto o lo otro corres el riesgo de que te estalle la cabeza. Creo que el director es consciente de esto y lo compensa con escenas de acción impresionante, emocionantes y muy bien realizadas. Explosiones, tiroteos, persecuciones y todas esas cosas que hacen que te olvides por un momento de lo que realmente está pasando. Los diálogos tampoco se salvan, la mayor parte del tiempo son ostentosos, se sienten huecos, sin alma, está demasiado preocupado por hacer referencias a las películas antiguas que termina por no encontrar su propio espacio.
De la película original sólo queda Arnold Schwarzenegger, que no interpretaba el personaje desde 2003 en Terminator 3: La rebelión de las máquinas, y como dice varias veces a lo largo de la película “está viejo, pero no obsoleto”, sigue siendo lo mejor de la cinta, con permiso de Emilia que partía como gran favorita. Nos explican que la piel que recubre al cíborg está hecha de piel humana, por lo que también envejece, así “El abuelo” tiene aspecto de eso mismo. Llegó en 1974 para proteger a Sarah y, mientras ella crecía, ha ido envejeciendo, sólo por fuera, por supuesto.
Me ha parecido gracioso que eligieran a dos actores que comparten apellido, pero no parentesco (Emilia Clarke es inglesa y Jason Clarke australiano), para interpretar a los Connor (Sarah y John), no sé si fue deliberado, pero tiene su gracia. Emilia Clarke se las apaña bien como la nueva Sarah Connor, pero le falta chispa y carisma para tan mítico personaje, además no tiene nada de química con Jai Courtney (Divergente). Los que recuerden que los viajes en el tiempo de esta saga se realizan sin ropa y esperen ver a Emilia en todo su esplendor, es mejor que vean algún capítulo de Juego de tronos, ya que aquí no enseña más carne de la necesaria. Jason Clarke (El amanecer del planeta de los simios), que se pasa toda la cinta con cara de no saber ni él en que línea temporal se encuentra, y la simpática participación del oscarizado J.K. Simmons (Whiplash) completan el reparto.
Terminator: Génesis es entretenida y divertida gracias a las escenas de acción trepidante, si buscas una historia detrás o tienes añoranza de las primeras entregas de Terminator es mejor que te pongas los viejos DVD’s.