Ángel Amigo comenzó dentro del panorama cinematográfico escribiendo y produciendo la controvertida 'La fuga de Segovia' (1981), de Imanol Uribe. En 1989 volvió ejercer estas dos facetas en otra película muy significativa dentro de la cinematografía vasca, 'Ander eta Yul', de Ana Díez, realizadora con la que volvería a colaborar en 'Todo está oscuro' (1997) y en el documental 'Galíndez' (2005). Precisamente en este terreno, Amigo se ha mantenido muy activo, produciendo cintas como 'El Che' (1997), 'Mirada de cóndor' (2002) o coproducir 'Lumière y compañía', el documental que reunió a nombres como Abbas Kiarostami, David Lynch o Fernando Trueba y que servía para rendir homenaje a los inventores del cinematógrafo.