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decatur555
3 usuarios
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4,0
Publicada el 27 de septiembre de 2026
Hay películas que parecen construidas alrededor de un caso judicial y terminan revelando que aquello era solo la superficie. El juez funciona precisamente así. El tribunal importa, el misterio interesa y la investigación sostiene buena parte del ritmo, pero el corazón de la historia está en otra parte: en la relación rota entre un padre y un hijo que llevan demasiado tiempo midiéndose a través del orgullo, el reproche y todo lo que nunca fueron capaces de decirse.
Robert Downey Jr. encaja muy bien en Hank Palmer porque puede utilizar su velocidad verbal, su ironía y esa seguridad casi insolente que domina tantos de sus personajes, pero aquí todo eso tiene una grieta. Debajo del abogado brillante hay un hijo que vuelve a un lugar del que emocionalmente nunca terminó de marcharse. Esa contradicción es mucho más interesante que cualquier truco del proceso judicial.
Robert Duvall, por su parte, convierte al juez Joseph Palmer en el verdadero centro gravitatorio de la película. Su dureza no parece una pose escrita para fabricar conflicto, sino el resultado de toda una vida construida alrededor de la autoridad, la disciplina y una idea casi inflexible de la dignidad. Lo impresionante es que Duvall consigue mantener esa presencia incluso cuando el personaje empieza a mostrar fragilidad. Cuanto más intenta conservar el control, más doloroso resulta percibir que ya no puede controlar todo.
Ahí fue donde la película me ganó de verdad. El caso judicial puede ser entretenido, pero lo que pesa es ver cómo un hijo empieza a descubrir el deterioro de su padre mientras todavía arrastra años de enfado hacia él. De repente, las discusiones antiguas ya no tienen todo el tiempo del mundo para resolverse. Ese cambio de perspectiva convierte muchas escenas aparentemente familiares en algo bastante más duro.
David Dobkin no siempre es sutil. El guion subraya emociones, acumula conflictos familiares y en algunos momentos parece decidido a asegurarse de que nadie salga del cine sin haber entendido exactamente qué debe sentir. También dura más de lo necesario.
Pero dos actores de este nivel pueden salvar muchísimo. Downey y Duvall no parecen estar compitiendo por la escena; parecen escucharse, atacarse y retroceder como dos personas que conocen perfectamente dónde hacer daño al otro. Sus mejores momentos no son necesariamente los más espectaculares, sino aquellos en los que una frase pequeña contiene décadas de resentimiento.
Billy Bob Thornton funciona muy bien como contrapunto desde la acusación. Tiene esa frialdad seca que hace que cada intervención parezca calculada y que el proceso judicial gane tensión cada vez que aparece. El personaje puede resultar antipático, pero precisamente por eso cumple su función: obliga a la historia a no acomodarse del todo en la visión emocional de Hank.
La película también juega con pistas y paralelismos de una manera bastante clásica. Algunas funcionan mejor que otras y, si uno ha visto mucho cine de juicios, hay momentos en los que resulta fácil anticiparse al guion. Esa previsibilidad impide que la parte de misterio alcance la fuerza de la parte familiar.
Eso es lo que hace que el título funcione mejor de lo que parece. No solo hay un juez porque uno de los protagonistas lo sea. Todos están juzgando constantemente: el hijo al padre, el padre al hijo, la familia entre sí y cada personaje a la versión del pasado que ha decidido conservar. La película va desmontando poco a poco la comodidad de esos veredictos.
La música también tiene un papel importante en ese tono melancólico. Algunas elecciones adquieren una carga especial cuando la película ya ha dejado claro que su verdadero asunto es el tiempo perdido y la dificultad de volver atrás. En mi caso, escuchar una canción con una historia personal propia añadió todavía más peso emocional, aunque eso ya pertenece a lo que cada espectador lleva consigo cuando se sienta ante una película.
No me parece una obra perfecta. Es larga, manipuladora por momentos y bastante convencional en su construcción. Pero también es profundamente humana cuando deja que Downey y Duvall respiren dentro de las escenas. La enfermedad, el orgullo, la culpa, la reconciliación y el miedo a descubrir demasiado tarde lo que alguien significaba para ti son temas conocidos, pero aquí tienen dos intérpretes capaces de hacerlos verdaderos.
El juez acaba importándome mucho más como drama de padre e hijo que como película de tribunales. El caso mantiene la atención, pero la emoción está en otra parte: en la posibilidad de que el tiempo cierre puertas antes de que uno haya encontrado la manera de atravesarlas. Downey está muy bien; Duvall está enorme. Y cuando ambos ocupan el mismo plano, la película encuentra una verdad que el guion, por sí solo, quizá no habría alcanzado.
La película "el juez", yo creo que los creadores del guion de esta película querían trasmitir un sentimiento a los espectadores (en mi caso lo logro) ya que por más que tiene una cuota de profesionalismo por parte de los abogado,jueces etc, el mensaje nos lleva a pensar en nuestro seres queridos y hacernos la pregunta ¿estaré disfrutando al máximo de ellos? Y replantearnos varias cosas. El objetivo de las peliculas es llegarles a los espectadores ya sea alegria,tristeza,miedo entre otras Y yo siento que "el juez" lo logro,asi que para mi son 4 estrellas
113.457 usuarios
1.430 críticas
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3,0
Publicada el 24 de abril de 2019
Si bien "El juez" es un film bastante entretenido, lo que más destaca es la enorme diferencia de nivel entre los protagonistas y la historia. Vincent D´Onofrio, Billy Bob Thornton, Vera Farmiga, Robert Duvall o, sobre todo, un Robert Downey Jr. inmenso están muy por encima de la trama y las situaciones, que a veces parecen demasiado rebuscadas o poco creíbles. Aún así es un film entretenido y digno de tener en cuenta por el trabajo del elenco principal.
Robert Duvall es increíblemente talentoso. Robert Downey Jr magistral. Y el resto del reparto, Vincent d’onofrio, Jeremy strong, Dax shepard, Billy bob thornton y Vera farmiga completan una película cargada de sentimientos.
Uno de los mejores dramas que he tenido el gusto de ver. El tándem Duvall-Downey es uno de los puntos fuertes de esta película: como sus personajes intentan dejar de lado sus problemas personales de padre estricto contra hijo con pasado turbulento pero que consiguió triunfar en la vida para poder ganar el juicio y evitar que "Duvall" spoiler: sea condenado por un crimen el cual él no recuerda haber cometido .
Y no podría faltar los famosos sarcasmos made in Downey Jr que te sacarán una sonrisa hasta en el momento más agridulce.
Una prefabricada búsqueda de verdad y ley para ajusticiar a un viejo juez y reprender a un no tan joven abogado. Ambos actores le dan la presencia necesaria al film para encontrar una química melodramática y con rencores que te puede emocionar.