Fue durante el rodaje de Nuestro último verano en Escocia en Glasgow y Highland, cuando Rosamund Pike se entrevistó con David Fincher por Skype y consiguió su papel en Perdida.
Nuestro último verano en Escocia se estrenó el 26 de septiembre en el Reino Unido de la mano de Lionsgate con 448 copias, y en su segundo fin de semana, gracias al boca-oreja, su recaudación sólo cayó un 8%.
Con tan sólo 10 días en cartelera, superó los 2.7 millones de euros.