Mejores críticasÚltimas críticasUsuarios que han publicado más críticasUsuarios con más seguidores
Filtrar por:
Todas
decatur555
3 usuarios
917 críticas
Sigue sus publicaciones
4,0
Publicada el 16 de septiembre de 2026
Desde las primeras imágenes aéreas de las marismas queda claro que el paisaje no va a ser únicamente un decorado. Es bello, extraño y casi abstracto, pero también transmite aislamiento, humedad y una sensación de podredumbre que encaja perfectamente con lo que Alberto Rodríguez quiere contar. La isla mínima funciona muy bien como thriller policial, pero lo que la hace especialmente interesante es que la investigación de unas desapariciones termina retratando también una España que oficialmente está cambiando y que, sin embargo, conserva demasiadas cosas del pasado.
La pareja formada por Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo es fundamental. Pedro representa una policía que pretende pertenecer a una democracia nueva; Juan arrastra métodos, silencios y un pasado relacionado con la represión franquista. Rodríguez no convierte esa diferencia en discursos constantes. Está en las miradas, en la forma de interrogar, en cómo cada uno entiende la violencia y en todo aquello que uno sabe del otro pero decide no decir. Javier Gutiérrez resulta especialmente inquietante porque Juan puede ser eficaz, incluso cercano por momentos, sin que desaparezca nunca la sospecha sobre quién fue realmente.
La investigación está construida con paciencia y sin necesidad de convertir cada descubrimiento en un gran espectáculo. Las jóvenes desaparecidas permiten descubrir un mundo de machismo, explotación, miedo, caciquismo y personas que saben más de lo que cuentan. Álex Catalán fotografía las marismas de una forma extraordinaria y Julio de la Rosa acompaña con una música que aumenta esa sensación de amenaza constante. Hay algo casi enfermizo en el ambiente: carreteras interminables, campos, lluvia, casas aisladas y un pueblo en el que parece que todos conocen una parte de la verdad.
Precisamente por eso me resultó algo extraño que, al ir cerrándose el caso, la responsabilidad directa pareciera concentrarse tanto en el guarda y Quini. La película ha construido una sensación de red mucho mayor, y esperaba que el alcance criminal fuese también más amplio. Pero pensándolo después, creo que ahí está parte de lo que quiere decir: una cosa son quienes participan directamente en los crímenes y otra el entorno que permite que sucedan. El silencio, la explotación de las chicas, el poder de determinados hombres y el miedo de quienes prefieren no hablar forman una complicidad mucho más difícil de detener que la de dos culpables concretos.
Y es ahí donde el final adquiere toda su fuerza. El caso puede quedar aparentemente encaminado hacia una resolución, pero queda otra pregunta mucho más incómoda: qué ocurre con quienes cometieron atrocidades antes de que comenzara esta nueva España y simplemente continuaron ocupando su sitio. Ese “¿Todo en orden, no?” es demoledor porque resume la verdadera oscuridad de la película. Puede resolverse un asesinato, pero no se ha resuelto el pasado del país. Pedro sabe ya qué clase de hombre tiene al lado y también sabe que probablemente no ocurrirá absolutamente nada.
Por eso me parece mucho más que un buen policíaco. Alberto Rodríguez utiliza las reglas del género para hablar de la Transición sin convertir la película en una lección de historia. El crimen, el paisaje, la explotación de las mujeres, las diferencias sociales y el pasado de Juan forman parte de la misma atmósfera. Quizá esperaba que la trama criminal desembocara en una red mayor, pero el verdadero sistema que muestra la película era todavía más grande: un país donde muchas cosas habían cambiado de nombre antes de haber cambiado de verdad. Oscura, magníficamente fotografiada, muy bien interpretada y con un final que deja bastante más inquietud que alivio.
Fui a ver esta película de cine con entusiasmo, lo prometo! Tal vez es que era muy tarde, o es que fui a la sesión de las 12.30h
Pero dios mío!!! Esta película es muy, muy aburrida. Esta bien grabada si, esta bien hecha, con buenos planos y excelente fotografía… Pero, que el cine ¡tiene que entretener! divertir! crear cierta tensión al menos....!!!
ES MUY LENTA, MUY LENTA!! El final defrauda parece que se lo han sacado de la manga y le han cargado el muerto al 1 que pasaba por allí. Intenta dejar interrogantes en el ambiente, pero no deja nada más que eso, un intento de algo que se queda en nada.
Ah!, no puede faltar la referencia a la dictadura, se hacen tantas y tantas películas que directamente o indirectamente tienen que ver con la dictadura… ¡que ya cansa!! Por favor! Que va a parecer que la izquierda de este país quiere que vuelvan!!!
Pero como he puesto en el titulo de mi critica yo no debo ser tan inteligente como para apreciar la esencia, el minimalismo? El tratamiento del plano, etc... lo que ustedes quieran.... Pero a mi me ha aburrido, es muy aburrida y tal vez eso, es lo mas triste en una película Se va al cine a pasar un buen rato y a que le cuenten una buena historia con moral y ética y con trasfondo social si quieren, pero sobre todo uno va al cine a NO ABURRIRSE.
Un peliculón. Tenemos una situación inicial tradicional : un asesinato de una chica, dos policías opuestos que empiezan a investigar. Pero lo genio de la película estriba en esta diferencia. Estamos en 1980, es decir después de la muerte de Franco, pero antes del golpe de Estado. El país está dividido y la oposición entre un policía ex franquista y otro democrata refleja la atmósfera en España en aquella época. Los policías investigan en un pueblo donde todos se conocen pero nadie se atreve a hablar. La gente sabe cosas pero se callan, como España sobre su pasado. Aconsejo la película por el fondo histórico que agrega una reflexión interesante.
64.645 usuarios
343 críticas
Sigue sus publicaciones
3,0
Publicada el 1 de septiembre de 2016
La isla mínima ha sido una revolución en el cine español y me alegro que salgan películas que cambien un poco nuestro cine ya que en pocas películas se cuida la fotografía tanto como aquí. La película es bastante buena e intensa con una excelente fotografía, pero como buen fan de True Detective, me ha recordado demasiado y por eso le he bajado tantos puntos.
La película tiene un 9 en fotografía y ambientación, da gusto como reproducen la agobiante atmósfera de las marismas, la interpretación de Javier Gutierrez de 10, aunque hace ya tiempo que le considero uno de los grandes, pero lo que flaquea es el guión. Una historia confusa, sobre todo en su resolución, que no queda clara. Aún así tenemos una película notable, muy por encima de a lo que nos tiene acostumbrados en cine español.
98.316 usuarios
455 críticas
Sigue sus publicaciones
4,0
Publicada el 11 de marzo de 2015
[...] Un pueblito perdido en una zona rural, en los primeros años de democracia, pero todavía muy marcado por la etapa anterior, y dos policías más interesados en descubrir la verdad que los propios lugareños que les reciben con hostilidad. Una trama oscura que te agarra desde el comienzo colocando a los dos policías en el centro, dos personalidades muy distintas y métodos de trabajo contrapuestos, mientras uno es más liberal, el otro es de la vieja escuela. Según avanza la trama, veremos sutiles cambios en los caracteres de ambos que irán acercando sus posturas. Lo cierto es que la trama se desarrolla de forma poco original (pistas falsas, casualidades…), pero está compensado por lo maravillosamente bien que está ambientada, en el espacio y en el tiempo, (el sur de España en los años ochenta). Visualmente es espectacular gracias a impresionantes tomas aéreas que nos muestras una zona con escasas construcciones e inmensos y laberínticos campos de arroz que reflejan la desorientación de los personajes. En el reparto, un grupo de actores de primer nivel como Javier Gutiérrez, que ganó el Premio Goya y la Concha de Plata de San Sebastián, el infalible Antonio de la Torre y Raúl Arévalo que cada día lo hace mejor. También jóvenes promesas como Nerea Barros que ganó el Goya como mejor actriz revelación y Jesús Castro que ha iniciado su carrera participando en dos de las películas españolas más destacadas de 2014. Una película cautivadora con una trama siniestra desarrollada a un ritmo adecuado y con una extraordinaria atención por los detalles. Una muestra del buen cine español.
No voy a soltar aqui una historia. Me ha encantado. Comparandola con El Niño ( por ejemplo ) La Isla Minima gana por goleada. A la altura de Grupo 7 o mas.