El film se financió gracias al crowdfunding y el mecenazgo de multitud de personas que aportaron pequeñas cantidades de dinero a través de la página Kifund para que el proyecto avanzase .
Es el segundo film de Yonai Boix, el primero, Amanecidos, lo filmó de manera improvisada a lo largo de varios años, junto a un grupo de amigos actores y dos personas que confromaban el equipo técnico.