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    Whiplash
    Nota media
    4,3
    624 notas incluyendo 23 críticas
    distribución de 23 críticas por nota
    4 críticas
    12 críticas
    4 críticas
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    23 críticas de usuarios

    Marta F.
    Marta F.

    Sigue sus publicaciones 63 usuarios Lee sus 38 críticas

    4,5
    Publicada el 24 de febrero de 2015
    La delgada línea entre la pasión y la obsesión, agarrar la vida o que ella te agarre a ti. Whiplashrefleja una historia real como la vida, una historia que afecta a miles de personas de cualquier profesión, que consideran que el amor que sienten por lo que hacen está por encima del amor que sienten hacia sí mismos. Un manual de cómo entrar en una espiral de autodestrucción dentro de un juego en el cual sólo tienes una carta y lo apuestas todo a ella.
    Beatriz López Velasco
    Beatriz López Velasco

    Sigue sus publicaciones 56624 usuarios Lee sus 455 críticas

    4,0
    Publicada el 2 de febrero de 2015
    Películas en las que profesores o mentores inspiran a sus alumnos a través de la pasión hay muchas y no sólo ambientadas en el mundo de la música, también en los deportes, la educación, etc. Whiplash nos ofrece el lado más subversivo de tipo de relatos, el del profesor que abiertamente transgrede las normas y lo políticamente correcto, maltratando (física y psicológicamente) a sus alumnos con el único propósito de mejorar su rendimiento y el de los pobres alumnos que aceptan las humillaciones pues son conscientes de que es el mejor profesor y no pueden desaprovechar la oportunidad de trabajar con él.
    Nuestro protagonista es un chico de 19 años que quiere ser el próximo Buddy Rich y está dispuesto a cualquier sacrificio para demostrar a su maestro que va en serio. Sin embargo, cuanto más se esfuerza por complacerle, menos lo consigue y es que Fletcher es propenso a arrebatos, a la violencia verbal y sufre continuos cambios de humor que paga con sus alumnos si estos no siguen el tempo con gran precisión. Fletcher pone a prueba a sus alumnos continuamente, exigiéndoles siempre más, su filosofía de trabajo es “no hay dos palabras que sean más dañinas en nuestro idioma que buen trabajo” y es que, para él, siempre podrás hacerlo mejor.
    El resultado es una película épica y apabullante que os hará vibrar en el asiento por la música, por el duelo interpretativo, por el frenético montaje y por la fuerza del final. Una experiencia brutal que os hará sufrir, os indignaréis y querréis arrancar la cabeza de Fletcher, pero también os hará disfrutar y mucho. Qué decir del gran J.K. Simmons, eterno secundario a quien hemos visto como el jefe de Peter Parker en la trilogía Spider-Man de J. Jonah Jameson o como el compresivo padre de Juno. Esta vez nos deja una interpretación mágica, un tipo que despertará nuestra curiosidad, después odiaremos, para terminar por entender sus motivaciones, ya le ha valido un Globo de Oro y apuesto a que también ganará el Oscar. Sus escenas con Miles Teller (The spectacular now, Divergente) son tan intensas como eficaces y la química fluye entre los dos.
    Gerardo M.
    Gerardo M.

    Sigue sus publicaciones 2843 usuarios Lee sus 134 críticas

    4,0
    Publicada el 16 de enero de 2015
    Buen trabajo

    Tal y como se cuenta en varias ocasiones en “Whiplash”, si el baterista Jo Jones no hubiera humillado a Charlie Parker en público lanzándole unos platillos en plena actuación, no existiría “Bird”. De esa anécdota nació la leyenda, del tesón y esfuerzo por mejorar se forjó el mito, independientemente de que no fallara ni una sola nota en aquel momento. El jazz ya no es lo que era, está muriendo, y como dice el personaje del autoritario Fletcher en el film, los discos que se encuentran en cualquier Starbucks son buena prueba de ello. Porque no hay dos palabras más dañinas que “Buen trabajo”.

    En su segundo trabajo, Damien Chazelle habla precisamente de eso, de reconocer el talento y exprimirlo al límite, de la perseverancia como único vehículo para alcanzar el ansiado éxito. Cualquier otro sentimiento puede aplastar el sueño de ser uno de los grandes. Cualquier atisbo de Humanidad puede hacerte perder el compás. Es de principio a fin una historia de enseñanza llevada al extremo, de cómo el fin justifica los medios y cómo estos pueden alentar o desanimar. Es la búsqueda de un nuevo Charlie Parker y escarba en lo que se esconde en la exigente trastienda de la música, en la que una sola nota fuera de tempo puede decidir tu futuro.

    Chazelle logra una excelente dirección en la que música e imagen van de la mano. Pocas veces se ve un montaje en el que cada fotograma vibre con cada nota musical hasta el punto en que lo hace esta película. Logra así un film que es puro ritmo, y que solamente se relaja y se vuelve ligeramente convencional y previsible a partir de cierto momento crucial en la trama, para luego remontar en sus últimos minutos, como si de un trasunto cinematográfico del “Caravan” de Juan Tizon y Duke Ellington se tratase, y ofrecernos uno de los finales más vibrantes de los últimos tiempos, capaz de exorcizar al protagonista y al público.

    “Whiplash” es un brillante ejercicio de narrativa cinematográfica, en el que Chazelle además se perfila como un formidable director de actores. Mención especial para el joven Miles Teller, todo un descubrimiento que tiene la difícil tarea de no languidecer ante un titán de la interpretación como J.K.Simmons, al que ya iba siendo hora de que le llegase el reconocimiento que merece. El actor representa la figura absorbente y dominante que Teller requiere para ser un gran músico, y juntos logran que una propuesta que es puro ritmo no decaiga prácticamente en ningún momento. Y de la disciplina militar que impone el personaje de Simmons, del sudor y la sangre que acaban bañando los platillos, sólo se le puede decir a Chazelle “Buen trabajo”, aunque esperemos que con ello no se acomode de cara a su próximo trabajo.

    A favor: El dúo protagonista, especialmente J.K.Simmons, y el nervio de su director para que intensidad visual y musical vayan de la mano
    En contra: cierta pérdida puntual de ritmo perdonable
    Rafael C.
    Rafael C.

    Sigue sus publicaciones 11818 usuarios Lee sus 203 críticas

    3,0
    Publicada el 12 de febrero de 2015
    Está bien hecha y los actores están muy bien, pero es algo estresante. Supongo que esto no pasa en la realidad y que está algo exagerado, a mi no me resulta del todo creible. Es una película interesante pero agobiante y demasiado monotemática.
    Raúl C
    Raúl C

    Sigue sus publicaciones 17818 usuarios Lee sus 364 críticas

    4,5
    Publicada el 3 de agosto de 2018
    Whiplash (2014).
    Una vez más EEUU nos demuestra que es la gran factoría de secundarios de cine del planeta. El habitualmente simpático J.K. Simmons nos hace odiar a su durísimo personaje en esta cinta dedicada al Jazz. El blanco de su brutal forma de enseñar música es Miles Teller (uno de los nuevos cuatro fantásticos) que toca la batería casi como si de mi mismo maestro Herbert en sus tiempos de músico se tratara.

    La fotografía, la música, el montaje y, desde luego, la interpretación son asombrosas (lo avalan la cantidad de premios que acumula).
    Si te gusta la música, más concretamente el Jazz, y particularmente la batería, no dejes de verla. 100 minutos de disfrute asegurado que te hará llevar el ritmo del protagonista de la historia... Imprescindible; el solo final de batería.

    Raúl Cabral.
    Adolfo Garcia Gonzalez
    Adolfo Garcia Gonzalez

    Sigue sus publicaciones 43889 usuarios Lee sus 370 críticas

    4,0
    Publicada el 24 de mayo de 2015
    Quizá la película guste mas a los amantes del jazz pero solo por ver las soberbias interpretaciones de los dos actores cara a cara merece la pena.
    Javier F.
    Javier F.

    Sigue sus publicaciones 8 usuarios Lee sus 16 críticas

    4,5
    Publicada el 6 de mayo de 2016
    una joya para disfrutar, unas interpretaciones brutales, y para un ignorante musical como yo, un descubrimiento en el que se me iban los pies buscando el dichoso tempo.
    Lourdes L.
    Lourdes L.

    Sigue sus publicaciones 77019 usuarios Lee sus 920 críticas

    3,0
    Publicada el 22 de enero de 2015
    "Bravo por la música, que derrama lágrimas y después sonrisas despertando al amor...,bravo por la música, dama hermosa y cándida, lánguida, enigmática y a veces ciclón" todo un clásico cantado por Juan Pardo.
    La magia de tocar un instrumento, el arte de crear vida de aquello que permanece inerte y apagado, cuando el placer se convierte en deseo obsesivo, la pasión transformada en locura desmedida sin control, la dificultad de graduar el talento, la inteligencia de conocer los límites, la impotencia de no alcanzar la meta, la adrenalina de superar las expectativas, el desconsuelo de no ser valorado, la admiración convertida en puñal que hiere, el abandono como descanso anímico, la inquietud perturbadora de no ser mediocre, el anhelo de ser un genio, cuando toda tu vida gira en torno a ser el mejor y te olvidas de disfrutar y saborear el camino no importa si llegues o no.
    Un profesor y un alumno, sargento de hierro uno, elegido mandatario de descubrir y decidir quien vale o es rechazado, el otro desesperado chaval por un reconocimiento y ovación que le llevan a extorsionar la habilidad hermosa de la creación artística, el encanto de leer una partitura y casi matar a ese ruiseñor delicado que cree en sí mismo y conoce su valía, una relación expuesta con la exagerada tensión y abrumadora tirantez de que el dolor es imprescindible para el triunfo, que el sacrificio hasta desfallecer y que sangren las manos es requisito a pagar por los elegidos, por los grandes, por los únicos que serán recordados y pasarán a la historia discurso, por otra parte, más apetecible en el rostro y bastón inolvidable de Lydia Grant, profesora de danza y baile de la añorada "Fama".
    Este cisne, no del todo negro, rítmico pasa por los pasos previstos: deseo, ansiedad, descubrimiento, alegría, trabajo, extenuación, consumición, mortificación, pérdida de la cordura, distorsión de la realidad, agresividad propia, desesperación elevada a descontrol y enfermedad..., todo ello expuesto con la sabiduría preferente de que la melodía, su dedicación y entusiasmo sean lo importante y a destacar por encima de esa noria sofocante de estímulos y vejaciones llevada al límite máximo de unos sentimientos plasmados con percepción agria y desapacible que mantienen la opresión del momento, dureza ofensiva y molesta que roza el maltrato psicológico y un atractivo masoquista de observar como se desvirga la pureza y se distorsiona un sano objetivo elevado a cima gloriosa que conquistar.
    Preferentemente prefiero el estilo de "Once" con más oportunidad y gracia para apreciar y degustar el amor y pasión por este delicioso arte, palpable sencillez sin tanto giro mareante de señuelo motivador; aquí se reconoce el loable y soberbio trabajo de J.K. Simmons como martirizante educador que tiene el privilegio y la potestad de ver y encontrar al nuevo Hendrix de la batería en el presente/exquisito futuro por delante, despiadado y cruel por momentos/el más leal apoyo animador en otros, necesario y orgulloso ogro que sólo deja ver su amabilidad si te ganas su respeto y admiración, un elogio arduo de conseguir sólo al alcance de unos pocos dispuestos a dejarse la piel, el corazón y la razón por la cual luchara fervientemente, como un loco poseso, un genial y meritorio Miles Teller que representa la inocencia de amar tu arte llevado al algotamiento de destruirlo y odiarlo, desmadre psíquico de herida física y aborrecimiento mental donde todo tu estimable coraje e ilusión querida es vapuleada por el aprecio equivocado de buscar el halago y alabanza de los demás y olvidar el tuyo.
    Se trata de acústica -bombo, platillos y palillos-, lo cual puede retrotraer la adicción completa por esta carrera frenética sin normas, barreras por doquier y una distorsionada exigencia por parte de una audiencia que reconoce, aplaude y admite su logro y valor pero no logra alcanzar ni sentir la suculenta gloria vendida aunque, sin duda, provocará la delicia de aquellos que adoran dicha sección de una orquesta.
    Se excede en las enseñanzas del tutor-maestro, en las lecciones agónicas de martirio humillante, más dispuesta la parte relativa a la persuasión por el sonido, la armonía y la sensibilidad de aspirar ese aroma de quien vive por y para la música, se deja sin apenas desarrollo la dictatorial renuncia a una vida personal por la devoción a la profesión escogida y no se profundiza apenas en la relación paterno-filial y las secuelas de un progenitor cuya imagen es reflejo de fracaso en su pretendido estrellato.
    Se disfruta, padece y mantiene tu interés, unas veces con sabor agradable, la mayoría de gusto desapacible y desabrido por la barbarie insinuada de que sólo con suplicio, tormentos y humillación se triunfa, película válida, más excepcional y lustrosa para amantes de este instrumento que roza el peligro de sobrepasar el umbral de la opresión admitida y colapsar toda la labor exhibida.
    Vives los acontecimientos, valoras el resultado, reconoces el esfuerzo pero, este estilo militar de machaque, voces en grito, insultos, competencia insana y enfrentamientos los unos con los otros como que ¡lo disfruté mas con Clint Eastwood y sus maniobras a campo abierto!, tanto ardor tapa un poco la magnificencia de este arte, su encanto exquisito y su degustación suprema; me reitero, prefiero el amor incondicional y altruista de John Carney, en su obra maestra, a esta severidad reinante que azota sin piedad ni esmero, admito el valeroso trabajo de todos los participantes pero encuentro mayor goce en el otro enfoque.
    Este Amadeus que tiene que bajar a los infiernos para conseguir entrada al codiciado cielo tampoco satisface tanto, se tiende a premiar y valorar con excesiva generosidad la pena, el calvario, los traumas y la tragedia.
    serbli
    serbli

    Sigue sus publicaciones 2396 usuarios Lee sus 130 críticas

    4,5
    Publicada el 31 de enero de 2015
    La película tiene nombre propio en mayúsculas; s. Creo que no hay dudas de que se llevará el Oscar.
    Una de las mejores películas de la temporada. Bien montada, con buenas interpretación y mucha mucha tensión.
    Jose M
    Jose M

    Sigue sus publicaciones 585 usuarios Lee sus 81 críticas

    3,5
    Publicada el 22 de septiembre de 2016
    Empecemos por lo bueno, la película tiene mucha fuerza, transmite el dolor del protagonista para conseguir llegar a lo que quiere, el guión esta bien escrito, Miles Teller está magnifico en el papel de alumno que sufre y las cicatrizes que tiene en la cara a causa del accidente que tuvo hace unos años no hacen más que dar más sensación de sufrimiento, en el caso de J.K. Simmons, merecidismo oscar, esta fantastico en el papel de profesor hijo de puta que quiere que sus alumnos del el 200%, el director a pesar de ser su primera película lo hace bastante bien, aun que no todo lo bien que podría, en géneral la película a pesar de tener algunos fallos si entras en su juego, la disfrutarás mucho.
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